La rula de Gijón ha duplicado, con creces, sus ventas desde que a principios de año estalló la crisis en la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, de Avilés, con el abandono de la lonja avilesina por un relevante grupo de armadores. El aumento de la facturación de LonjaGijón-Musel fue ya significativo en enero, con la incorporación de las descargas de algunos arrastreros, pero las ventas llegaron a cuadruplicarse el pasado febrero, cuando empezó a subastar en El Musel buena parte de la flota asturiana con licencia comunitaria, básicamente compuesta por palangreros que faenan a la merluza en Gran Sol y caladeros del cantil de Francia.
Cerca de una veintena de barcos que habitualmente vendían en Avilés están disparando la actividad y la facturación de LonjaGijón-Musel, empresa mixta que gestiona la rula de los muelles del Rendiello, en el puerto gijonés. Las ventas, desde que empezó el año, han superado ya los dos millones de euros, cifra que equivale, aproximadamente, a la de los cuatro primeros meses del pasado año.
El incremento, no obstante, podría ser aún más notable porcentualmente en los próximos meses, si la crisis avilesina continúa, ya que el aumento registrado en febrero fue muy superior al de enero y todo hace pensar que los parámetros se mantendrán similares a los del segundo mes del año.
El motivo es que hasta principios de febrero no empezaron a subastar en Gijón los barcos asturianos que faenan en caladeros de la Unión Europea con derechos propios. Quiere decirse que parte de esa flota ha conseguido derechos cedidos por organizaciones pesqueras de Cillero y Burela, que exigen, a cambio, que las capturas sean subastadas en los citados puertos.
En cualquier caso, LonjaGijón-Musel está consiguiendo cotas de actividad similares a las que proporciona la costera del bonito y eso obliga a organizar subastas matinales. Dos o tres días a la semana, cuando arriban barcos comunitarios, los comercializadores son convocados a primera hora de la mañana. Durante la semana pasada, el lunes vendieron en Gijón cuatro de esos barcos; el martes, dos y el miércoles, uno. El récord, hasta ahora, se produjo con la coincidencia el mismo día de cinco barcos, algo que no beneficia mucho a los pescadores, ya que de la abundancia de oferta se deriva un precio menor.
No obstante, el gerente de LonjaGijón-Musel, Francisco Javier Puebla, asegura que los armadores que están apostando por el puerto gijonés están contentos y que los comercializadores están respondiendo también como era de esperar, es decir, sin grandes diferencias en las pujas, ni al alza ni a la baja, respecto a las que se producen en otros puertos. Si alguna diferencia existe, indicó Puebla, es a favor, especialmente en el pescado variado que ofrece la flota de arrastre.
Expectativas
La satisfacción de armadores y comercializadores hace a los responsables de LonjaGijón-Musel confiar en que el esfuerzo que están realizando para proporcionar el servicio que requiere el aumento de flota no sea efímero. Francisco Javier Puebla es consciente de que los armadores descontentos con la actual gestión de la rula de Avilés tienen previsto optar al concurso que se convoque para adjudicar la nueva rula climatizada, probablemente dentro del primer semestre de este año, y que si logran dirigir esa gestión, ya sea por concesión a la empresa Lonja Avilés o a cualquier otra entidad que controlen, serán los primeros interesados en aportar pescado para potenciar su propio negocio. Sin embargo, el gerente de la rula del Rendiello entiende también que Gijón está demostrando capacidad y que no es descartable que alguno de los barcos que llegaron a El Musel como consecuencia de la crisis vecina continúen vendiendo ocasionalmente aquí, especialmente cuando coincida la llegada de varios barcos comunitarios, para diversificar la oferta e intentar subir los precios.
Mejores expectativas aún las ocasionaría una adjudicación de la nueva rula avilesina en la que quedaran al margen los armadores descontentos con la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, ya que han asegurado reiteradamente que no volverán a Avilés mientras no haya cambio de gestores. En ese sentido, cabe señalar que las movilizaciones anunciadas en Avilés para defender la adjudicación a la Cofradía de la nueva rula climatizada, mientras no cambien sus líderes, favorecen los intereses de Gijón, ya que se consolidaría el actual nivel de descargas.
Conflicto
El espectacular incremento de las subastas pesqueras en Gijón durante los dos primeros meses del año, especialmente en febrero, tiene origen en la crisis que atraviesa la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, de Avilés, con un grupo de armadores que ha demostrado estar dispuesto a utilizar otros puertos hasta que los actuales gestores presenten la dimisión.