Ir al monte y perderse es mucho más frecuente de lo que la mayoría de las personas piensa. Por eso es fundamental «saber orientarse y leer bien los mapas cartográficos, para poder tomar tus propias decisiones». Este es el cometido de las clases que Carlos Suari, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, imparte estos días en el centro municipal Pumarín Gijón Sur.
-¿Tan difícil es leer un mapa cartográfico?
-El problema de los mapas es que tienen una cantidad de información enorme, con curvas de nivel, toponimias, ríos o caminos que la gente no sabe desglosar, y el objetivo del curso es precisamente que los alumnos acaben manejando un mapa más o menos detallado, para que les sirva como una herramienta más de orientación cuando vayan a la montaña.
-¿Qué es lo primero que hay que saber de los mapas?
-Lo principal es saber orientarlo. Los mapas están orientados al Norte, pero tenemos que saber en qué punto nos encontramos. Aquí en Asturias es fácil, porque sabemos que el mar está al Norte, pero en otros sitios es más difícil ubicarnos. Una vez que sabemos en qué lugar exacto nos encontramos, debemos trazar la ruta.
-¿Qué papel juega el GPS en el senderismo o montañismo?
-Está claro que el GPS es un gran avance, pero tiene dos problemas. El primero es que avanzó mucho para carreteras, pero no recoge la orografía de los montes. Además, cuando llegue a la perfección, eliminará el mapa y la brújula, pero te marcará un camino a seguir sin que realmente llegues a saber nunca dónde estás.
-¿Cuál es la causa más frecuente de los accidentes en la montaña?
-Siempre hay que saber la meteorología que va a haber durante todo el tiempo que dure la ruta y hay mucha gente que, aun escuchando a los servicios de emergencias decir que se aproxima un temporal, no hacen caso. Luego están los casos típicos que se producen en la espeleología, donde un grupo da toda la responsabilidad a un solo guía y se deja llevar. Esto no puede ser así, la gente debe tener su propia visión crítica de la situación.