AENA, organismo que gestiona los aeropuertos españoles, ha propuesto a las aerolíneas que operan en el aeropuerto de Asturias la reducción de las distancias mínimas de aproximación a pista para poder aterrizar con niebla. Este nuevo procedimiento, que pretende poner operativo a la «mayor brevedad posible» permitiría mejorar las condiciones de aterrizaje a las aeronaves y el uso del sistema II/ILS de aproximación a pista, según una respuesta del Gobierno a una pregunta en el Congreso del PP a la que tuvo acceso Europa Press.
La decisión de aplicar este nuevo protocolo ha sido adoptada después de realizar un estudio topográfico de la pista de la terminal asturiana, en la cual se calcularon los mínimos establecidos en la maniobra de aproximación mediante el método denominado CRM (Método de Riesgo de Colisión), recomendado por la Organización de Aviación Civil Internacional.
Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) había llegado a plantear incluso la posibilidad de adoptar procedimientos que se utilizan en Estados Unidos y que no están autorizados en la Unión Europea, lo que dificultaba su implantación.
Como resultado del último estudio topográfico, AENA considera que se pueden reducir los mínimos para la «altura de decisión» de la actual maniobra de aproximación, pudiendo situarse ésta «a una menor distancia del umbral de la pista de vuelo». Actualmente, los mínimos de «altura de decisión» fijados en el Principado para operar con categoría II son de 383 a 416 pies de altura vertical y de 450 metros de visibilidad horizontal, según informaron fuentes aeroportuarias.
Consejos del COPAC
AENA tiene previsto presentar este nuevo procedimiento en la ponencia de Navegación Aérea de la Comisión de Defensa-Fomento para su aprobación como paso previo a su publicación en la Documentación Aeronáutica Oficial. En la respuesta a la pregunta del PP, AENA sostiene que ha estado en todo momento en contacto con las compañías para ponerlas al día de «los avances» que se están realizando al respecto y se recuerda que todas estas actuaciones «se derivan de las recomendaciones incluidas en el Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Comercial (COPAC)». AENA se reunió en noviembre con las compañías ante la negativa de Iberia y Spanair de aterrizar en la terminal por falta de visibilidad.
La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) acordó hace un año suspender el funcionamiento del sistema ILS II/III, que en teoría facilitaría el aterrizaje en situaciones de mínima visibilidad. Este sistema costó 4 millones de euros y funciona en aeropuertos en los que son frecuentes los días de niebla, como Asturias y Santiago. La decisión se tomó al ver que la señal emitida desde la terminal asturiana no era compatible con los protocolos de aterrizaje de muchos aviones. De hecho, los problemas ya comenzaron a los pocos meses de su instalación, en noviembre del año 2003.