La flexibilidad del área central de Asturias para atraer todo tipo de actividades tiene una contrapartida: la desestructuración del territorio que han ocasionado décadas de actuaciones aisladas y sin atención al entorno en que se desarrollan. Por ese motivo, el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, Ángel Noriega, aplaudió ayer el anuncio del plan territorial para Oviedo, Siero y Llanera, que el Gobierno regional presentó en sociedad la semana pasada. «Suple déficits que son reales y tiene la virtud de presentar propuestas concretas, aunque puedan discutirse los detalles». Noriega, que trabaja en el ámbito del urbanismo, no tiene dudas sobre el valor del elemento simbólico del proyecto. «El tren tranvía es una solución positiva, muy contrastada ya en varias ciudades europeas», opinó.
Sin ahondar en el conflicto político que ha desencadenado el plan, el decano de los arquitectos recordó que el Principado tiene competencias para decidir la ordenación del territorio en el ámbito supramunicipal y que la Administración ha trabajado en los últimos años en el cambio de las directrices para dotar de mayor contenido al centro del área metropolitana. «El ámbito territorial del plan es el correcto para las propuestas que formula. Están todos los que deben estar». Noriega también apuntó que el Gobierno regional maneja otras seis estrategias que afectan al resto de los municipios incluidos en el 'ocho' asturiano.
Actuaciones autistas
El redactor del plan, el arquitecto Luis Felipe Alonso Teixidor, advirtió la semana pasada, al hacer públicas sus soluciones, que el área central «puede morir de éxito». Noriega coincidió en esa apreciación e insistió en la necesidad de romper «el carácter autista de las actuaciones» locales con una planificación superior. También elogió la previsión del proyecto. «Las infraestructuras van por delante de focos de demanda como el nuevo hospital, y eso es positivo», consideró.
A su juicio, los ayuntamientos deberían incorporar en cuanto sea posible a sus planeamientos los elementos estructurantes ideados por el Principado: los bulevares en los costados de la 'Y', la losa en la zona comercial de Paredes y la red de nuevas carreteras de distribución de tráfico y de tranvías. El urbanista, sin embargo, encuentra más discutibles las previsiones de reserva de suelo para uso residencial en La Morgal, Folgueras o Naón. «Entiendo que son propuestas meramente orientativas, porque es prematuro cuantificar cuántas viviendas hacer. Está bien definir a qué régimen pertenecerán, pero en eso debe haber coordinación con los ayuntamientos. Yo soy partidario de un mercado público de vivienda».
Movilidad necesaria
A juicio de Noriega, es muy relevante la apuesta por un sistema de transporte «versátil» como el tren-tranvía. La experiencia de su explotación en ciudades alemanas y francesas, señala, es positiva. «Funciona bien tanto en zonas consolidadas como en otras en crecimiento», argumentó. Si la movilidad de la población está asegurada, las preocupaciones de la federación empresarial Fade sobre el ahogamiento de los polígonos de Asipo y Silvota por la planificación de zonas residenciales a su alrededor pierden importancia, en su opinión. En el área central existen otros espacios destinados a albergar industrias como Bobes, en Siero, o la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA), proyectada en Gijón. Y las comunicaciones permitirán a los trabajadores llegar a sus empleos sin cambiar de residencia. «Está bien planear polígonos con densidad de empresas, por las sinergias que se crean, y con buenas comunicaciones».
El decano puntualizó que esas opiniones sobre el plan son personales. El Colegio nombrará una comisión para su estudio y hará pública sugerencias y alegaciones en cuanto el Principado le dé curso oficial. Noriega espera que los documentos de la Administración incluyan un estudio económico y financiero del coste y la programación con plazos concretos.