El Club Deportivo Arenal es la entidad gijonesa que más licencias tiene este año, asegura con orgullo su presidente, Víctor Manuel Martínez, apoyándose en los datos facilitados por la Mutualidad de Futbolistas. «Nosotros hemos pagado 5.174 euros y después vienen el Roces y el Inmaculada», asegura. En las instalaciones de El Tragamón entrenan 240 chavales de entre 5 y 19 años, que integran los 18 equipos del club, 15 de ellos federados y tres sin federar, los de los más pequeños.
Fundado en 1925, el Arenal ha conocido muchas casas. Sus equipos empezaron entrenando en el campo de Tetuán. Luego llegaron La Guía, El Pradón, La Huertona, Mesón del Mar y La Nozal, mudanzas continuas que dificultan la estabilidad. «Teníamos un equipo que iba a subir a División de Honor, iban los primeros, era fácil. Pero tuve que decirle al entrenador que relajara, que no podíamos subir, porque no teníamos un campo lo suficientemente bueno para jugar contra equipos como los de Vigo y Coruña, que no podían venir a jugar a un barrizal. El entrenador se fue, claro. Y los chavales, se desmoralizaron», relata el presidente.
Él y su junta directiva consideran que ha llegado el momento de echar raíces. Y quieren hacerlo en El Tragamón. «Llevamos desde el año 2000 buscando una solución a nuestro problema, hablando con todos los partidos políticos y estudiando dónde ir si somos desalojados de aquí. Y la mejor solución posible es quedarnos en este lugar y que nos dejen hacer las obras que necesitamos para desarrollarnos como club», sostiene Martínez.