Por un día, los camareros servidos. Por un día, los cocineros comiendo. Y por un día, todos juntos a la mesa, rindiendo homenaje a los que acabaron por saltar al otro lado de la barra y se dedican ya a mirar los platos desde la barrera.
Pese a haberse jubilado recientemente, los diez hosteleros que ayer recibieron el aplauso y la consideración de todos sus compañeros del ramo a través del homenaje que les brindó el grupo Costa Verde, parecen no querer alejarse de un sector que para ellos ha marcado toda una vida y ayer era una buena ocasión para demostrarlo, ahora como comensales.
El ya tradicional encuentro, cuyos inicios se remontan a 1994, volvió a reunir un año más a decenas de trabajadores de la hostelería. En esta ocasión fueron más de 350 quienes acudieron a la cita anual en el restaurante La Carbayera de Granda que, según recordaban los organizadores, «es una de las pocas oportunidades que tenemos en todo el año para poder reunirnos todos juntos». Roberto Campo, uno de los miembros de la directiva del grupo Costa Verde, reconocía que «la gente colabora mucho con el acto» y señaló que la cita está «cada vez más asentada».
Este año la 'hornada' de jubilados la formaban Avelina, Joaquín, Oliva, José Luis, Asunción, Leopoldo, José Manuel, Visitación, José Bernardo y Miguel Ángel. Cuatro hombres y seis mujeres que, tras décadas sirviendo cafés, escanciando sidra o manejando los fogones, dijeron adiós a la hostelería activa, muchos de ellos a su pesar.
«La verdad es que ya quería jubilarme pero, por otra parte, la jubilación parece significar que te haces vieja y yo sigo manteniendo un espíritu joven», señalaba Avelina Martín. La que durante veinte años fuera cocinera de la Bodega Vieya de La Camocha se mostraba ayer encantada con el homenaje «porque además siempre lo organizan todo muy bien».
De parecida opinión era otra de las agasajadas en Granda, Asunción Gonzalo, que después de 37 años cocinando en La Marina se mostró muy agradecida por el homenaje. «Llevo varios años viniendo al acto y verlo ahora desde el otro lado, desde la mesa presidencial, es muy satisfactorio. Entiendes que la gente reconoce tu trabajo».
Visitación Llorente, que trabajara en Juan del Man, El Retiro, Argüelles y Calixto durante casi cuatro décadas, reconocía que la jubilación le permite disfrutar de «un poco de relax». Sin embargo, aseguraba echar de menos «a los clientes. Durante muchos años hice muchas amistades».
Con la misma satisfacción acogieron los honores del grupo Costa Verde los hosteleros José Luis Teodoro, Miguel Ángel Santander, Oliva Vigón, Leopoldo Bernárdez, José Bernardo Muel y Joaquín Escandón. José Manuel Moreno, 29 años sirviendo en la cafetería del Real Club Astur de Regatas, destacaba por su parte que «los homenajes en vida valen mucho más que los que te puedan hacer después, porque por lo menos puedes disfrutar de ellos. Y hoy nos toca disfrutar».
Insignias y alfileres
El acto de homenaje arrancó a las 14.30 horas con un cóctel para los 350 asistentes bajo una carpa exterior instalada por el restaurante. Una hora más tarde se abrió el salón del banquete para los homenajeados y el público, que disfrutaron de un opíparo banquete. El momento central de la jornada fue la entrega a los homenajeados de sendas insignias -para los señores- y alfileres -para las señoras-, como reconocimiento a toda una vida en el sector de la hostelería. Posteriormente el encuentro continuó con música hasta última hora de la tarde.