Cándido G. F, de 59 años, se sentó ayer en el banquillo de los acusados ante el tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial acusado de un delito de agresión sexual contra una ecuatoriana residente en Oviedo. En la vista oral, celebrada a puerta cerrada, las partes no variaron su versión: el imputado reiteró que «no hizo nada» y su supuesta víctima, Karol S. O. R., le acusó de intentar abusar de ella. Los hechos ocurrieron el 25 de enero de 2006 en el domicilio del ovetense.
El Ministerio Fiscal y la acusación particular, ejercida por Miguel Ángel Fernández, mantuvieron la petición de dos años de prisión para el acusado; mientras el letrado de la defensa, Ignacio Botas, solicitó la libre absolución.
Durante la sesión declararon los policías que acudieron al domicilio del supuesto agresor la noche de los hechos, y dos peritos psicólogos. Estos últimos, según fuentes consultadas, afirmaron que no se puede acreditar qué parte dice la verdad. Los agentes, por su parte, manifestaron que la mujer se encontraba con «síntomas de excitación». La encontraron en el descansillo.
Al parecer, fue en el interior de la casa cuando el imputado intentó forzarla. Ella pudo rechazarle, aunque acabó siendo golpeada, como detalló el informe médico. Karol había subido al piso en búsqueda de un dinero que había pedido al imputado para su hija.