Aseguran que se acabaron los viajes a Oviedo. Ahora quieren que sean los representantes municipales y del Principado los que se trasladen a Trubia para proponer mejoras para el pueblo y cumplirlas. La Asociación de Vecinos de Trubia, que preside Manuel Alonso, convocó ayer una manifestación con el fin de hacer oír sus reivindicaciones. Exigen que la frecuencia horaria de los autobuses se reduzca a media hora, que exista un servicio de transporte nocturno (búho), la creación de un centro de salud y una nueva pasarela entre Soto y Trubia, la adecuación de las instalaciones deportivas y que la localidad tenga una calidad medioambiental aceptable, entre otras solicitudes.
Un millar de vecinos, según el colectivo, y 350, según la Policía Local, salieron a la calle para demandar estos servicios. Los comercios de la zona cerraron sus puertas en apoyo a la manifestación, que ya tuvo su primera respuesta: el concejal Óscar Cuetos se desplazó hasta la localidad para comprometer el apoyo municipal. «El Ayuntamiento está dispuesto a colaborar, a poner todo de su parte para resolver los problemas que tiene Trubia y son de nuestra competencia», dijo. Pero la asociación de vecinos cree que esta postura «es pura demagogia» por la cercanía de las elecciones. «Llevamos un año metiendo escritos en el Consistorio sobre nuestras peticiones y no hemos tenido ninguna respuesta. Hemos tenido que llegar al extremo de manifestarnos para poder dialogar», lamentó Alonso.
Cuetos esperó a que acabara la convocatoria para reunirse con los residentes. Les avanzó que el centro social de La Riera ha sido adjudicado a Industrias del Norte y «su rehabilitación comenzará en 35 días». También, les detalló que las obras del Casino de Trubia «avanzan a buen ritmo» y que el Consistorio iba a ofrecer de nuevo los locales del Barracón de El Molín al Principado para la creación de un centro de salud que, reiteró en varias ocasiones, «depende de la Administración regional».
Ahora los vecinos analizarán la postura del Ayuntamiento. Lo que dejaron claro al concejal es que «no queremos promesas, queremos que el Ayuntamiento y el Principado muevan ficha, que vengan con soluciones para Trubia», una localidad que consideran abandonada.