El Gobierno considera que el virulento debate sobre la concesión de la prisión atenuada a De Juana «no es casual» sino que obedece a que el PP ha visto que «el final de la violencia estaba ahí» y no está dispuesto a que Zapatero rentabilice esa situación. El ministro del Interior defendió la decisión adoptada porque ha permitido «neutralizar» el chantaje de «libre o muerto» con el que el preso de ETA quiso presionar al Ejecutivo. La realidad, dijo Rubalcaba, es que ahora está «vivo y preso».
El titular de Interior defendió «la escrupulosa legalidad» y la «inteligencia política» de modificar el régimen penitenciario del preso de ETA, pero acabó por admitir que la discusión sobre De Juana es accesoria porque el debate «de fondo» es sobre la política antiterrorista del Gobierno que el PP se niega a respaldar. El partido opositor, subrayó, sufre «indigestión electoral» y «no puede atacar» los distintos flancos de la política gubernamental, ya que el intento de hacer oposición en otros terrenos, como el de «España se rompe, se ha ido al garete». En consecuencia, resumió, «sólo les ha quedado el terrorismo».
En este contexto, consideró que «no es casual» que se plantee ahora la polémica sobre De Juana. «No surge -subrayó- de la indignación de unos ciudadanos, surge artificialmente» porque el partido opositor se ha dado cuenta de que «el final de la violencia estaba ahí». Pérez Rubalcaba resaltó la paradoja de que la legislatura en que «más cerca hemos tenido el final de ETA» se ha convertido en la que «más confrontaciones tuvimos».
Pérez Rubalcaba desglosó un amplio argumentario jurídico y político para justificar la prisión atenuada. Negó que tenga relación con el 'proceso de paz'. Comparó las actuaciones penitenciarias de los gobiernos del PP, un «caos consentido» en las redenciones de penas a los terroristas desde que ETA cambió en 1995 de estrategia carcelaria. Desembolsó una avalancha de datos sobre excarcelaciones en los mandatos de Aznar, y aprovechó la catarata de datos para preguntar: «¿Llevarán, señores del PP, flores a todos los lugares donde cometieron sus asesinatos esos presos excarcelados por su ineficacia cuando no con su complacencia?».
Enfrentamiento
Por su parte, el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana , cuestionó la legalidad de la prisión atenuada para De Juana Chaos y proclamó que la mayoría de los ciudadanos la rechazan. Situó la política antiterrorista del Gobierno en pie de igualdad con los GAL que surgieron durante la etapa de Felipe González, al señalar que son las únicos métodos que admiten los socialistas para luchar contra ETA.
Acusó al actual Ejecutivo de «obedecer» las órdenes de la banda terrorista y sobre las críticas de Rubalcaba respondió de forma tajante: «Nadie convencerá a los españoles de que los gobiernos del PP no fueron firmes frente a ETA».