La diputada Cristina Coto desvió numerosos mensajes de los que le remitía Luis Madiedo al teléfono móvil del también parlamentario regional Fernando Goñi, para que fuera testigo privilegiado y directo de la situación de acoso que, a su entender, estaba sufriendo. De todas formas, esta decisión la tomó Cristina Coto en los últimos meses, una vez que comprobó que las advertencias dadas a Madiedo para que cesara en su actitud no habían surtido efecto alguno.
Según consta en la denuncia formulada por la diputada, el problema se inició en el año 2004, cuando empezó a recibir mensajes de Luis Madiedo, algunos, dijo, en los que se reflejaban signos de enamoramiento. Asegura la diputada que nunca contestó a esos requerimientos y que sólo lo hacía con los mensajes que tenían que ver con la actividad política de ambos. Según la versión de Cristina Coto, cuando desvió los mensajes al teléfono de Goñi, con el propósito de que Madiedo se percatara de que más personas iban a conocer la situación, cree que no se dio cuenta de que se trataba de una segunda persona y pensó que era otro teléfono móvil de la propia Cristina Coto.
Hace un mes y ante un mensaje que consideró más amenazante, siempre según la versión de la diputada, puso los hechos en conocimiento de la presidenta del PP de Gijón, Pilar Fernández Pardo y, al poco tiempo, Luis Madiedo le pidió disculpas. Pasaron quince días sin recibir mensajes, pero, luego, volvió a reiniciarlos. De todo ello, Cristina Coto afirma que tiene como testigos, al menos, a cuatro personas, que son Marta Rionda, Roberto Flores, Felipe Díaz y Manuel Rodríguez.
Además, asegura que una secretaria del PP dejó su puesto de trabajo en el partido por una situación similar con el propio Luis Madiedo.