La Fiscalía del Menor investiga un presunto caso de lesiones por parte de la Policía a cuatro jóvenes internos en el Centro Materno-Infantil de Oviedo, donde son acogidos menores en situación de desamparo o exclusión social. El suceso lo dio a conocer ayer la Corriente Sindical de Izquierda (CSI), que señaló que los hechos tuvieron lugar a principios de este mes, cuando se produjo un altercado entre cuatro de los 18 jóvenes que se encontraban en ese momento en la Unidad de Primera Acogida (UPA).
Al parecer, y siempre según la versión del sindicato, los educadores pusieron los hechos en conocimiento de la Policía, «como suele ser habitual en estos casos». Pero los agentes, indicó María Jesús Valle Madruga, «entraron al centro» y «sin solicitar permiso» se dirigieron a la zona donde tenía lugar la pelea juvenil. «Allí cargaron contra varios de los chavales del centro». El suceso llevó al coordinador de la Unidad de Primera Acogida a comunicar los hechos a la Fiscalía del Menor, que ya ha abierto diligencias.
Por su parte, desde la Consejería de Vivienda y Bienestar Social se precisó ayer que su departamento también ha abierto una investigación, a la vez que se ha puesto el caso en manos de la Fiscalía del Menor. Con todo, el departamento que dirige Laura González reprochó ayer a la CSI que «con su postura para nada defiende el interés de los trabajadores».
Precisamente, dicho sindicato lleva meses cargando contra la gestión que el Principado hace del Centro Materno-Infantil, de Oviedo. Ayer, los trabajadores volvieron a concentrarse ante al Junta General para alertar sobre la falta de personal y la masificación que sufre el centro, donde son acogidos más de 53 niños de cero a tres años, cuando el tope no debería pasar de 45. La consejería hizo una llamada de atención y pidió a la CSI que «deje de mentir de forma deliberada».