Jueves, 15 de marzo de 2007
Registro Hemeroteca

en

ASTURIAS

Asturias
«Tengo el apoyo del partido; hice lo debido», dice la parlamentaria
«Tengo el apoyo del partido; hice lo debido», dice la parlamentaria
DENUNCIANTE. Coto, al entrar en el juzgado. / ROJAS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Con semblante serio, marcadas ojeras y su siempre discreto estilo personal en el vestir, Cristina Coto llegó ayer al Palacio de Justicia de Oviedo. Se sentía acosada por un compañero de partido, Luis Madiedo, y quería ponerlo en conocimiento de la justicia. «Hice lo que tenía que hacer y, desde el principio, tengo el apoyo incondicional de mi familia, del presidente del PP en Asturias, del secretario general y del resto de mis compañeros». Tras mostrar su agradecimiento no quiso decir más y dejó el protagonismo a su abogada. Fue Esperanza Viesca quien explicó que el imputado acababa de ser condenado por una falta de vejaciones hacia Cristina Coto.

Mientras la letrada detallaba las obligaciones de la sentencia, la diputada aprovechó para abandonar la sede judicial, donde había permanecido alrededor de dos horas. No estaba sola. Al palacio de justicia había llegado arropada por numerosos miembros del Partido Popular. Madiedo, en cambio, lo hizo acompañado sólo por su abogado.

El presidente del PP, Ovidio Sánchez; el secretario general, Reinerio Álvarez Saavedra, las diputadas Inmaculada González y Alejandra Cuétara, o el arquitecto Felipe Díaz de Miranda fueron algunos de los que integraron el séquito de Coto. La despidieron en la calle, poco antes de las 10, hora prevista para el juicio rápido, e incluso Ovidio Sánchez la alentó en su cruzada con la justicia despidiéndola con dos besos. Al palacio, la diputada ya accedió flanqueada por sus representante legales.

En el vestíbulo de la Audiencia, los medios de comunicación la esperaban. Ella prometió hacer declaraciones a la salida de la rápida vista oral. Cumplió, aunque fue breve.

Durante su estancia en los tribunales, la defensora de las políticas de igualdad en la Junta General del Principado se mostró un tanto escurridiza. Con un abrigo de cuero negro sobre los hombros, una chaqueta color camel, una camisa de rayas azules y pantalones negros no quiso llamar la atención de forma excesiva. Su compañero de partido y ahora condenado por vejaciones paseó de forma tranquila. Coto y Madiedo respondieron al juez, pero entre ellos no cruzaron ni una palabra.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS