«En El Tragamón no se va a hacer ningún campo de hierba sintética, porque ese suelo está reservado para un espacio natural importante para Gijón, el Jardín Botánico». El primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, reafirmó ayer la postura defendida con anterioridad por la concejala de Deportes, Teresa Ordiz: los terrenos que desde 1993 ocupa el Club Deportivo Arenal son una reserva de suelo para el Botánico y los equipos que ahí entrenan deberán cambiar de recinto «en un plazo de tres años, cuando todo esté listo en las inmediaciones de la Universidad Laboral».
El concejal explicó que el Ayuntamiento defiende «agrupar en la Laboral, donde ya está el campo de béisbol, todas las instalaciones deportivas». Recordó que «ya existe un proyecto para el equipamiento municipal que luego se cederá en el mismo régimen que el actual al Arenal, y en él se hará un campo de hierba artificial». Sostiene el edil que «no parece muy lógico que un club que ocupa unos terrenos de titularidad municipal venga a decirle al Ayuntamiento qué tiene que hacer».
Con estas palabras, Sanjurjo respondió a la junta directiva de El Arenal, que el martes manifestó su intención de permanecer en El Tragamón argumentando que la ampliación del jardín resultaría inviable, según unos estudios municipales. El teniente de alcalde aseguró que «no hay ningún informe que diga eso» y recalcó que la finca «forma parte del entorno natural protegido previsto como ámbito de expansión del Botánico».
Desde 2000, el club deportivo está pendiente del traslado a la hondonada de la Laboral. En un principio, sus dirigentes aceptaron el cambio, pero ahora creen que ha pasado demasiado tiempo sin llegar a una solución, lamentan el estado de sus instalaciones y consideran que el club no crece deportivamente por falta de equipamientos.
«Hace unos años, eran ellos los que querían irse a la Laboral, los que nos lo pedían, por eso no entiendo que ahora se nieguen», subrayó Sanjurjo. En su opinión, cuando finalicen las obras del metrotrén y el club pueda instalarse en sus nuevos terrenos, «el Arenal tendrá el mejor campo de fútbol de la ciudad, el mejor comunicado, que es lo que querían». Y recalcó que «el Ayuntamiento no ha ordenado el desalojo de El Tragamón, porque no hay prisa».
El Arenal alertó el martes de la posible pérdida de una subvención de 300.000 euros otorgada por el Principado y la Federación Asturiana de Fútbol a la entidad para transformar dos campos de hierba y arena en uno de césped artificial. La concejala de Deportes, Teresa Ordiz, mantuvo ayer una reunión con Maximino Martínez, presidente de la Federación, para asegurarse la gestión de la ayuda.
Ordiz afirmó que «el dinero será para Gijón» y confirmó que ya tiene en mente qué entidades se beneficiarán de la ayuda, aunque prefirió no revelar cuáles serán, «para no generar polémica entre los clubes». Para la concejala, «no se puede condicionar un proyecto que beneficia a toda la ciudad por los intereses de un único club». Sanjurjo también aseguró que «la subvención se quedará en la ciudad».