Como casi siempre, hay división. Los presidentes de las asociaciones de vecinos de Gijón se mueven entre la satisfacción por el plan especial de limpieza de Emulsa e incluso el deseo de que la iniciativa se repitiera varias veces al año, y la decepción por unos resultados que no parecen los esperados. Entre los primeros están, por ejemplo, los líderes vecinales de El Natahoyo y La Guía, Álvaro Tuero y Alberto Estrada, respectivamente. El primero es contundente: «Las cosas, como son. La limpieza se nota». En esta edición, el plan llegará en mayo, pero ya tienen experiencias anteriores. De hecho, expresan su deseo de que «ojalá pudiera ser una vez al mes». Pero casi siempre hay matizaciones, y Tuero también las hace. A su juicio, los resultados son más visibles en unas calles que en otras, especialmente en las pequeñas. Y es que, dice, algunas ni siquiera tienen aún toma de agua para poder llevar a cabo los baldeos.
También satisfecho, y también deseando que el programa se repitiera, «ya no digo una vez al mes, pero al menos dos veces al año», está Alberto Estrada. Los vecinos de La Guía están «contentos», aunque tampoco en este caso falta el 'pero': las palomas. «En algunos sitios, si no se ponen pinchos o algo que impida que se posen, da igual, porque un día se limpia y al día siguiente ya está sucio».
En el otro lado de la balanza está la presidenta de la asociación de Somió, Soledad Lafuente, quien asegura que en su caso «ni nos preguntan qué nos interesa más». Además, considera que hay una mala división de las zonas a tratar e incluso explica que «una de las veces, el camión que debía lavar los contenedores se estropeó, y no se hizo».