El temor al posible gravamen que algunas comunidades quieren aplicar a los dueños de pisos vacíos ha multiplicado la llegada de ofertas a la Empresa Municipal de Vivienda de propietarios de inmuebles sin ocupar que quieren que dicho ente les gestione el alquiler, a través de la Sociedad de Promoción del Alquiler (SPA) que financia el Ministerio de Vivienda. Según adelantó a EL COMERCIO el concejal y presidente de la entidad, Francisco Santianes, en menos de un mes, «hemos recibido 21 ofertas de pisos que los alquilemos a través de la SPA», cantidad que contrasta con la registrada hasta el momento y que no superó la treintena.
Entre las propiedades que ahora gestionará la Empresa de la Vivienda se encuentran pisos ubicados en Pumarín, La Calzada, Nuevo Gijón, Laviada, La Arena, El Llano, El Coto, Jove y Somió, con rentas mensuales que oscilan entre los 350 y los 445 euros.
El edil de IU-BA tiene claro que la avalancha de peticiones está relacionada «con el anuncio de las comunidades catalana y vasca de que estudian gravar los impuestos para los propietarios de pisos vacíos», propuesta que el propio Santianes defendió a través de este periódico en noviembre pasado, cuando se mostró favorable de que «el Estado ponga un impuesto superior a los dueños de las viviendas vacías al del resto para que salgan al mercado».
Entiende Santianes que «es la única forma de que deje de haber pisos vacíos cuando tenemos tal demanda de vivienda, sobre todo entre los jóvenes»
Garantía para los dueños
En ese sentido, asegura que no se trata de perseguir a los propietarios, «ya que les ofrecemos todo tipo de garantías: la SPA les pagará el alquiler durante todo el contrato, tanto si el inquilino paga como si no. Además, les devolverá el piso en perfectas condiciones, ya que para ello hay un seguro que cubre todos los posibles desperfectos que cause el usuario».
El acuerdo con la SPA supone un contrato mínimo de cinco años, pero Santianes cree convenientes realizar «algunas modificaciones, como es el hecho de que el propietario pueda recuperar antes su piso en el caso de necesidad. Por ejemplo, que la necesite para un hijo»
El concejal encuentra en las estadísticas el mejor argumento para presionar para que haya más viviendas en alquiler, «puesto que las cifras están ahí. No sólo se presentaron 2.805 solicitudes para la última promoción que tenemos, 276 viviendas en alquiler, sino que en los últimos cuatro años se incrementaron un 225% los usos de la Empresa Municipal de la Vivienda, que pasó de 142.470 de 1999 a 2003 a los 462.825 registrados desde esa fecha hasta el año pasado».
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