Sábado, 17 de marzo de 2007
Registro Hemeroteca

en

SOCIEDAD Y CULTURA

Sociedad
Historias desconectadas
Efekto-Sexpeare culmina hoy en Gijón su peculiar sesión doble con 'For sale', seis sketches sin nexo común
Historias desconectadas
PAREJA. Santiago Molero y Rulo Pardo, en el Centro Gijón Sur. / BILBAO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Dos por uno, casi como una doble sesión de cine. Efekto-Sexpeare, la compañía teatral que conforman desde 1995 Santiago Molero y Rulo Pardo, llega al centro municipal Gijón Sur no con una sino con dos obras. '¿Qué pelo más guay!', representada ayer y calificada por los propios protagonistas como «nuestro 'top hit'», y 'For sale', su último montaje, cuya representación tendrá lugar esta noche a las 20.30 horas. A pesar de todo, no asoma ni rastro de esquizofrenia en sus palabras aunque sí cierto cansancio: no todos los días se carga una furgoneta con dos montajes distintos.

Pero, a pesar de todo, se nota que «hay muchas ganas». Quizá, la representación doble permita apreciar además los cambios de registro que ha habido en todo este tiempo. Así, '¿Qué pelo más guay!' es la segunda obra de una trilogía -'Hipo' la abre y 'H, pequeño niño obeso quiere ser cineasta' la cierra- que lleva por bandera el género de la ciencia ficción: «Hacer teatro de ciencia ficción es algo que siempre nos ha interesado y ésta es una obra muy rayante con viajes constantes al futuro y al pasado». Se trata de un teatro muy físico, donde tanto Santiago como Rulo sudan la camiseta, con grandes dosis de acción y donde el espectador «no se entera de nada durante la primera media hora. Éramos más gamberretes», recuerda Pardo sobre esta obra que se estrenó en 2003.

Se venden actores

'For sale', en cambio, «es una historia más de teatro, una historia más cercana». Son seis sketches en los que cada protagonista se vende. Están contados de forma fragmentada y el actor destaca por encima de todo el «montaje, la unión de esas historias que en realidad no tienen ninguna conexión entre sí». La motivación del cambio no tiene que ver con una mal entendida evolución. Al contrario, «nos apetecía cambiar de registro. No queríamos hacer otra vez lo mismo y nos apetecía indagar en una historia más parecida a 'Magnolia' y a 'Vidas cruzadas'». Lógicamente, esta última obra pide más al actor que llevan dentro con los dieciséis personajes que ponen en escena. Y aunque sigue siendo comedia, sí hay más espacio para la reflexión. Pero avisan que con la próxima obra «vamos a quitarnos la barriga otra vez».

Exigir al espectador

Ahora bien, cabe la posibilidad que entre tanta escena el espectador se pierda. ¿Asumen esa posibilidad? Contesta sin dudarlo: «Damos muy bien los guiones y siempre tenemos que repetir las cosas varias veces para que las personas lo hilen todo. Nuestras historias plantean cosas muy absurdas y claro, tenemos que exigirle mucho al espectador», reconoce. Eso sí, «si no les gustamos, nos odian».

En el caso de Efekto-Sexpeare, transgredir no es algo buscado sino inherente a su forma de entender el teatro. «No buscamos criticar nada, sólo queremos contar historias. Pero creemos que transgredir es una cosa necesaria en el teatro. Me gusta que, además de contarme una historia, me despierten y nosotros buscamos ese puntito ácido que hace reflexionar», explica.

Un puntito ácido que está calando hondo tanto en los espectadores como en los críticos. «Casi no hay críticas negativas y las que nos hacen, no las leemos», concluye entre risas.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS