La venta de pisos cayó un 1,77% en Asturias el año pasado por los altos precios de la vivienda y el repunte del euribor, el indicador de referencia en los créditos inmobiliarios. El Principado siguió la tendencia del conjunto del país, donde la compraventa de vivienda se desplomó un 7,4%. De hecho, este tipo de transacciones descendieron en todas las comunidades autónomas, salvo en Navarra, donde las operaciones aumentaron un 2,57%. Ahora bien, pese a la desaceleración de las compras, la caída registrada en el Principado fue la tercera más baja del país. Sólo se situaron por delante de ella Murcia, con una disminución del 1,12%, y Baleares, con un descenso del 1,53%.
Por contra, el mayor frenazo se produjo en Cantabria, con una caída del 16,91%, seguida de Aragón, con un 15,8% menos y el País Vasco, con un retroceso del 15,12%.
En términos absolutos, la compraventa de pisos en Asturias alcanzó en 2006 las 19.023 unidades, lo que indica que se vendieron 342 viviendas menos.
El motivo para que las familias hayan pisado el freno en la adquisición de una vivienda es que los bolsillos ya no dan más de sí. Tras una vorágine compradora que ha durado varios ejercicios, comienza una nueva etapa marcada por una enorme dificultad para acceder a una casa. El importe medio de las hipotecas contratadas en Asturias para pagar un piso era de 130.853 euros (21,7 millones de pesetas) a finales de 2005. Un año después, la misma variable ascendía a 143.338 euros (23,8 millones de pesetas), un 9,54% más.
Aun así, el incremento es inferior al promedio del conjunto del país. En España, el importe medio registrado de las hipotecas contratadas para pagar un piso en diciembre de 2005 era de 133.108 euros y, doce meses después, de 146.683 euros, un 10,2% más.
Con el euribor en ascenso permanente (acumula 17 meses consecutivos de subida) y la mejora de los salarios a años luz del encarecimiento de las casas, la única solución pasa por alargar los plazos de los contratos. En el caso de Asturias, el plazo para pagar las hipotecas ha aumentado en 29 meses, casi un año y medio, hasta situarse en 26 años. Es la segunda comunidad en la que más aumentado el tiempo para saldar el préstamo. Sólo le precede Canarias, donde el incremento ha sido de 33 meses.En el ámbito nacional, la media se disparó en 2006 casi en dos años (23 meses) para situarse en 27 años y ocho meses. Algo inimaginable hace poco tiempo.
El euribor pesa mucho. De las hipotecas rubricadas en el cuarto trimestre de 2006, el 84,45% utilizaron esta referencia frente a un exiguo 1,28% que apostó por un tipo fijo. El peso del indicador es similar en toda España, con la excepción de Canarias y Castilla-La Mancha, donde el porcentaje de préstamos fijos asciende al 1,72% y al 2,25% del total, respectivamente. Según los registradores (tomando como referencia la hipoteca promedio en España), la cuota mensual del crédito supone un 48,14% del salario bruto, un 13,3% más que un año antes.
Menos casas nuevas
Además, los promotores se enfrentan a un problema serio, pues las casas 'a estrenar' han perdido cuota frente al segmento de las 'usadas'. La comercialización de las casas nuevas se redujo un 10,3% frente al retroceso del 5,1% en los inmuebles usados. El riesgo es notable si se tiene en cuenta que el pasado ejercicio se concedieron 840.000 nuevos visados, fincas que en algún momento habrá que vender aunque, a buen seguro, con márgenes inferiores a los previstos.
La velocidad del fenómeno es aún más palpable si se comparan los datos del cuarto y del tercer trimestre de 2006. Sólo en ese tiempo, la comercialización cayó a plomo un 8,9% y la venta por cada 1.000 habitantes pasó de 5,08 pisos a 4,56. Entre octubre, noviembre y diciembre, se inscribieron 203.993 operaciones, de las que el 39% correspondió a pisos libres nuevos; el 57,9%, a casas de segunda mano y el 3,04%, a viviendas de protección oficial (VPO).