Beatriz Díaz se ha convertido a sus 25 años en una de las promesas asturianas del mundo de la lírica. En enero, ganó el primer premio del Concurso Internacional de Canto Francisco Viñas y hoy interpreta a Teresa en la zarzuela 'Marina', que acogerá el teatro Campoamor.
-¿Está nerviosa en la víspera del estreno?
-Lo llevo muy bien. Lo cierto es que mi parte es poco arriesgada, así que estoy bastante tranquila. De todos modos, la procesión va por dentro, pero los que nos dedicamos a esto estamos bastante acostumbrados.
-¿Cómo es su personaje, Teresa?
-Es una amiga de Marina, que observa todo lo que ocurre en la obra. Es la confidente de la protagonista, a quien le cuenta sus sentimientos.
-¿Qué tiene de distinto esta interpretación de 'Marina?
-Se está haciendo con gente muy joven, lo que indica un ánimo de renovación y transgresión. Se respeta el texto, pero la historia se cuenta de un modo más cercano a lo cotidiano.
-¿Qué significa para las voces asturianas el XIV Festival Lírico Oviedo 2007?
-Es mi debut en Zarzuela. Hasta ahora siempre había cantado ópera. Oviedo es una de las ciudades con más propuestas de este tipo. Su programación es amplia y rica para cubrir una gran demanda.
-¿Le cuesta interpretar a personajes del pasado?
-No, la diferencia básica es el vestuario. La forma de actuar era menos carnal, más distante, pero con las instrucciones de un buen director de escena no tienes ningún problema.
-Usted nació en Boo. Dicen que es más difícil desarrollar el talento artístico si no se vive en una ciudad.
-Yo he tenido mucha suerte. Mi carrera va por buenos derroteros y sigo viviendo en mi pueblo. Puede faltar oferta y capacidad de elegir, pero si realmente tienes vocación buscas la manera de poder formarte. Yo, en vez de coger un avión, cojo dos.
-¿Cómo ha influido en su carrera el premio de Canto Francisco Viñas?
-Me están surgiendo muchísimas cosas. Mi carrera está en un punto de cambio, en el que me están empezando a dar papeles más importantes. Ahora voy a escuchar ofertas.