El edificio del futuro Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo presentará un diseño moderno con una distribución longitudinal paralela a la ría del Sella, y estará envuelto en colores rojos y naranjas, los mismos tonos que hace ahora millones de años utilizaron los primeros moradores de la gruta riosellana para trazar las pinturas rupestres convertidas ya en emblema de Ribadesella y de la comarca oriental.
El inmueble tendrá una superficie de 3.482 metros cuadrados y una longitud de 79 metros, y quedará emplazado en una zona actualmente degradada y muy cerca de la cueva riosellana, en el Macizo de Ardines. Será un inmueble con forma rectangular y con una fachada que en la planta baja será de vidrio. Por encima de ella sobresaldrá el primer piso, con mayores dimensiones y donde quedará instalado el grueso del contenido museístico.
Los datos sobre el proyecto arquitectónico, que proceden del documento redactado por la Unión Temporal del Empresas AV62 Arquitectos-Mediapró, los daba ayer a conocer en Ribadesella la consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo. «Será un diseño moderno, atractivo y bastante llamativo que contrasta bastante con el entorno de la cueva y con el espacio en el que se ubica», adelantó Ana Rosa Migoya.
El edificio que albergará recreaciones fieles de los yacimientos prehistóricos descubiertos en el interior de la cueva de Tito Bustillo, así como una visita virtual por los principales paneles de esta gruta, comienza ya a coger forma. El inmueble tendrá tres niveles diferentes. En el sótano (502,29 metros cuadrados) se adecuará una sala de conferencias y otra anexa en la que podrán desarrollarse cualquier tipo de actividad cultural ligada al yacimiento o aquellas que se consideren de interés.
Cafetería y restaurante
La planta baja, con una superficie de 1.029,57 metros cuadrados, quedará reservada para la cafetería y el restaurante, la tienda, los vestíbulos y los accesos, así como varias salas destinadas a talleres didácticos en las que se podrán realizar «desde programas de ámbito científico a otros de ámbito más divulgativo», puntualizó Migoya.
El primer piso, el más llamativo e interesante, acogerá la exposición permanente que incluirá la recreación de los principales paneles de la cueva y la sala audiovisual, así como espacio suficiente para acoger exposiciones temporales. La propia consejera reconocía que la intención de su departamento es que exista una «continua conexión» con otros equipamientos de estas características, y con otras cuevas del Paleolítico Superior de la cornisa Cantábrica», que podrán trasladar hasta Ribadesella pequeñas muestras de sus yacimientos. La sala de archivo y documentación del centro también quedarán ubicadas en esta parte del edificio, que tendrá una superficie de 2.278,29 metros cuadrados.
La ejecución de este inmueble saldrá previsiblemente a licitación este mismo año con un presupuesto base de 7.951.045 euros. Sin embargo, el proyecto previsto por el Gobierno del Principado prevé un gasto total de 10,6 millones de euros. La cuantía restante se destinará al equipamiento museístico que, según confirmó Migoya, se encuentra en este momento bajo la supervisión de los técnicos de la consejería. «Trabajamos de forma paralela para agilizar los plazos. Mientras procedemos a la licitación del proyecto del edificio, seguiremos adelantando el proyecto de contenidos», indicó.
Una vez construido, el Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo se convertirá en la cabecera de otro proyecto de carácter comarcal denominado Paraíso Rupestre y que incluye varios equipamientos culturales distribuidos por los diferentes municipios que conforman la comarca. «Hemos puesto muchísimas expectativas en que este centro sea un proyecto llamativo y moderno con gran capacidad de atracción, que beneficie a Ribadesella y a toda Asturias», concluyó la consejera.