Son 201. Ni más ni menos. Son las joyas de la música española editadas en vinilo, casete, disco compacto y hasta colgadas y pirateadas en internet. Son esos álbumes la selección que los críticos musicales Tito Lesende y Fernando Neira han elegido como los mejores desde la década de los sesenta hasta hoy. Y a ellos han dedicado un libro que acaba de salir al mercado y que tiene sabor asturiano. El que ponen Víctor Manuel, Ilegales, Nacho Vegas y Luz Casal.
'201 discos para engancharse al pop español' es el título de un trabajo que ha buscado hacer una selección «plural y ecléctica» de la música que se ha escuchado y aún se escucha en España, desde cuando se bailaba al son del Dúo Dinámico hasta la explosión del universo indie. Del pop al rock, de los cantautores más lánguidos a los más comprometidos, de Santiago Auserón a David Bisbal con permiso Sabina, Bunbury, Rosendo y Alejandro Sanz.
Es una historia musical que elige álbumes e indaga en ellos, que aporta información sobre las bandas que los hicieron populares, sobre los músicos que los compusieron. Y, entre ellos, y en la década de los setenta, aparece Víctor Manuel con 'Soy un corazón tendido al sol' (1978). «Adiós a la canción política, hola al amor diferente». De esta forma titulan los autores el capítulo dedicado al álbum del mierense y que lo dice todo sobre lo que significó ese disco. Vuelve a estar presente Víctor en el libro junto a Ana Belén con 'Para la ternura siempre hay tiempo' (1986).
Martínez, el provocador
En plenos ochenta emergió en Asturias una de las bandas más potentes y provocadoras del país: Ilegales. O lo que es lo mismo, Jorge Martínez, a quien, por cierto, precisamente Víctor Manuel consiguió un contrato con Epic que sirvió para consolidar al grupo. Es el disco 'Ilegales' el elegido, el mismo que canta 'Tiempos nuevos, tiempos salvajes' o 'La casa del misterio', el que inauguraba en 1982 un rock urbano, «contundente, sólido y pegadizo» con legiones de fieles.
Luz tiene también hueco en esta selección de hits distribuida por décadas. El álbum seleccionado es 'A contraluz', editado en 1991 y que abrió los horizontes artísticos para esta asturiana nacida en Galicia y criada en Avilés. Lo hizo con los boleros cuyo sonido se multiplicaría a la luz cinematográfica de Almodóvar y 'Tacones lejanos'. Se atrevió con los boleros sin dar la espalda al rock y triunfó por todo lo alto. Desde entonces se multiplicaron sus ventas y la presencia en otros mercados.
Luz representa a Asturias en los noventa, y hay que esperar hasta el siglo XXI para encontrar otro asturiano en esta recopilación de éxitos: el gijonés Nacho Vegas con 'Desaparezca de aquí' (2005). «Una manera diferente de concebir la canción de amor» es el título que resume lo que ha significado para la música española este artista de culto que abandonó Manta Ray para comenzar una exitosa carrera en solitario. Era éste su tercer trabajo, en el que se sirvió del humor y del distanciamiento para tratar de comprender la realidad en unas letras sorprendentes y cargadas de reflexión.