«No hay ninguna región en Europa que se prepare para el futuro como lo está haciendo Asturias». El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, lanzó una bocanada de optimismo sobre el porvenir de una región que, a su juicio, consolidará su crecimiento en los próximos años. Areces hizo estas manifestaciones en el marco de una conferencia que clausuró el ciclo 'Asturias y su futuro', en el Ateneo Jovellanos de Gijón.
El jefe del Ejecutivo considera que hay «grandes expectativas» para la comunidad, que se reflejarán en el desarrollo de un «'boom' económico» que situará a la región «en plena convergencia» con el resto de España y Europa.
Juan Cueto, amigo personal de Areces, recordó durante la presentación del conferenciante el año 1962, fecha en la que coincidieron en el servicio militar. Por aquel entonces, ya se labró una «historia de amistad» que comparó con la relación que mantenían en el celuloide los mitos del 'western'. Cueto catalogó al presidente del Principado como un visionario en la acción política, que siempre ha portado «el espíritu de Jovellanos».
Antes de comenzar su intervención, el presidente asturiano lanzó un mensaje de tranquilidad al Ateneo Jovellanos, organizador de la charla, al que garantizó «un nuevo emplazamiento que les colmará de satisfacción». Este fue el preámbulo de un discurso con el que Areces quiso enterrar de forma definitiva el pesimismo que ha perseguido a la región.
La gestión del actual Gobierno ha logrado, según Areces, devolver al Principado «al mismo nivel de empleo» que había en 1976. Este dato refleja la recuperación en treinta años de los 100.000 empleos que se perdieron por el camino. Esta bonanza no es suficiente para el jefe del Ejecutivo, que asume como reto generar más empleos para los jóvenes y las mujeres.
En este proceso, reconoció, tendrán un papel importante los inmigrantes. «Asturias está preparada para recibirlos, porque la región está capacitada para que coexistan pequeños niveles de paro con las ofertas de empleo», señaló.
Este ha sido uno de los cimientos que, recordó, sustentan a una Asturias «muy sólida» y «fuerte». El optimismo que destilaba la conferencia de Areces, ante más de un centenar de personas, quedó aún más patente cuando hizo alusión a los proyectos energéticos pendientes como la implantación de la regasificadora que, supondrá para la región más de tres mil millones de euros.
El futuro es «energía»
«La palabra del futuro es energía», subrayó Areces, que destacó también los esfuerzos de la comunidad en los ámbitos de la investigación y el desarrollo. Según Areces, no hay ninguna región que afronte los próximos años con mejores perspectivas que Asturias. En su argumento esgrimió también el grado de satisfacción que tienen los asturianos con los servicios públicos como la sanidad o la educación.
A ello contribuirá lo que denomina el «final del aislamiento», representado en la culminación de todas las infraestructuras pendientes. En este sentido, destacó una vez más que el horizonte «realista» que concibe la conclusión de la autovía del Cantábrico se sitúa en 2009.
Areces expresó su confianza en que el puente de Muros del Nalón -que terminará con el nudo de Soto del Barco- será abierto al público en junio y garantizó que la renovada autopista Gijón-Oviedo se inaugurará a finales de abril. Respecto a la propuesta para proyectar un túnel por debajo de El Fito, el presidente asturiano descartó que se trate simplemente de un planteamiento electoral y trasladó el convencimiento que existe en el Gobierno sobre este proyecto.