Este premio -al mejor deportista asturiano del año- es fruto del esfuerzo. No es como cuando ganas una carrera, que la alegría es distinta. Pero casi. Todo esto se lo debo a mucha gente, a mis amigos, mi familia y sobre todo a Vanessa». Los éxitos y buenos resultados no llegan de un día para otro sin entrega y esfuerzo. Para conseguirlos hay que pelear. Casi nadie nace con esa cualidad innata que le hace sobresalir por encima de los demás y, si la tiene, de poco le sirve sin apoyo. Samuel Sánchez es de los que trabajó duro para conseguir llegar adonde lo ha hecho, pero también tiene algo que le hace distinto: disfruta encima de la bicicleta, le gusta la velocidad, no tiene miedo en las bajadas y encima ha encontrado un lugar, un equipo, el Euskaltel, en el que le han dado el tiempo necesario para triunfar.
El País Vasco es una región en la que despuntar es complicado y más cuando no se es de allí. Hay quien dice que son muy suyos. Aun así, Samuel ha sido capaz de hacerse respetar. Le idolatran, cuentan, por ser agradecido, por reconocer que está donde está gracias al apoyo de Euskaltel y antes del Olarra, en el que corrió en aficionados, pero al final el que da pedales encima de la bicicleta es él. De eso no hay duda.
«Viendo la calidad de los deportistas asturianos y los éxitos que consiguieron en el 2006 es todo un orgullo que la Asociación de la Prensa Deportiva se haya fijado en mí para concederme este premio. Creo que es un galardón de mucho nivel y, como asturiano que soy, recibirlo es un orgullo».
El 2006 fue un gran año para Samuel Sánchez. Probablemente su mejor temporada y mañana, en Gijón (Palacio de Congresos de la Feria), recibirá el galardón que anualmente entrega la prensa deportiva regional. Él ha sido el elegido. Ha estado un punto por encima de todos los demás. Ha sido el segundo de la clasificación UCIProtour, ganador de dos etapas en el País Vasco, una en la Vuelta a Asturias, otra en la Vuelta a España y el Gran Premio de Zurich. Pero es que, además, fue cuarto en el Campeonato del Mundo, en la París-Niza y segundo en la Flecha Valona, entre otros muchos logros.
El ovetense es el tercer ciclista al que reconocen con el galardón de mejor deportista asturiano, después de Adolfo Alperi y Chechu Rubiera. Se ha hecho con un hueco importante en el pelotón internacional, en el que es mirado de reojo y ya no se le deja ir por delante así como así. Ha crecido y es el emblema de un Euskaltel en el que es el único ciclista no vasco de la escuadra.
2006 fue el año en el que explotó. Los triunfos comenzaron a llegar y se ha convertido en el jefe de filas que se vislumbraba en su época de aficionados, cuando tuvo que foguearse en el trofeo Lehendakhari y otras carreras por tierras vascas.
La táctica de Induráin
Baja como ninguno del pelotón. Miguel Induráin, el mejor ciclista español de todos los tiempos y el que ha eclipsado al resto que han salido desde su retirada, dejaba escaparse a sus rivales subiendo y en los descensos, nada más que echaban la vista atrás, veían su imponente figura acercarse como una locomotora y alimentándose para no quedarse sin fuerzas.
«Ponte a mi rueda y no te sueltes». Se lo dijo a Alejandro Valverde en el último Mundial y el murciano lo hizo. Pero no supo rematar la faena con un oro. Samuel Sánchez sabía que bajando no hay quien le llegue a superar. Había ganado en Cuenca haciendo precisamente eso. Pero en aquella ocasión él se lo guisó y él se lo comió. Dicen que es por su afición a las motos en las que, desde pequeño, se subía y andaba como un tiro. Fue cuando le tomó el gusto a la velocidad y fue cuando aprendió a trazar y a correr, a escaparse de todos y a querer llegar el primero.
Como para todo se necesita ayuda. «Y especialmente a Vanessa, porque ella es la que cocina para mí, es la que me aguanta y la que me ayuda a quitarme la ropa cuando llego a casa calao después de un entrenamiento». Siempre es bueno tener a alguien que te apoye y te ayude. Samuel lo tiene.
Vuelta al País Vasco
Es su próximo objetivo. A mediados de abril el calendario de Samuel Sánchez está marcado en naranja, el color del maillot del Euskaltel. Es la fecha. El resto del año no importa tanto, pero la Vuelta al País Vasco es como el examen de reválida. El año pasado consiguió dos etapas y acabó arriba en la general, aunque fue José Ángel Gómez Marchante el que se llevó el triunfo al final: «Estuve entrenándome en el Sur y me encuentro bien. Comienzo a coger la forma necesaria para andar con los de arriba. Pero a ver cómo llego allá».
Antes tendrá que pasar por Gijón a recoger el premio como mejor deportista asturiano de la temporada y, junto a él, estarán algunos de los que han conseguido los más importantes logros a nivel nacional y mundial. Jenaro Díaz, entrenador ayudante de la selección española, recibirá el de mejor entrenador; el seleccionador nacional de baloncesto Pepu Hernández el trofeo Rey Pelayo y Fernando Alonso una mención especial. Los tres son campeones del mundo. Por eso, como dice Samuel Sánchez, «viendo el nivel que hay es todo un orgullo que me hayan elegido a mí». Los premios así saben mucho mejor.
La Federación Asturiana de Kárate, Bruno Méndez (ausente por estar compitiendo en Madrid), el Balonmano Gijón Femenino, Jovino Peláez, Juan Fernández Lavilla y Lino Gómez Feito son otros de los premiados por la Asociación de la Prensa Deportiva del Principado de Asturias. «