Más de un centenar de colombianos trasladó ayer sus peticiones a la cónsul de su país en Bilbao, María Smith, que visitó la sede de la Asociación de Inmigrantes Residentes en Asturias (AIRA), en la calle López de Vega. Los asistentes pudieron, de este modo, realizar alguno de los trámites de los que se encarga esta institución, sin presencia en el Principado.
La mayoría de las solicitudes estuvieron relacionadas con la extensión de certificados de antecedentes penales y de no nacionalidad -la cónsul da fe de que los recién nacidos no poseen la nacionalidad colombiana para optar a la española-. También se solicitaron certificados de soltería, de supervivencia y la inscripción consular.
En un principio, sólo 57 personas se habían apuntado en la lista de espera, pero los que se pasaron por la sede de AIRA fueron muchos más. «Se inscribieron los padres de familia, pero algunas de las personas registradas se trajeron consigo a otras tres o cuatro», explicó su presidenta, Berta Montoya, que dirigió la maratoniana jornada de ayer.
La iniciativa no se acaba en Colombia. El programa 'Consulados móviles' está enmarcado en el proyecto 'La casa del emigrante', que se dirige a personas de más de 30 nacionalidades. «La próxima visita será la del cónsul de la República Dominicana de Madrid», adelantó Montoya.