La empresa encargada de la limpieza de las calles de Castrillón, Daorje, ha retirado cerca de 150 toneladas de madera y otros residuos de los arenales castrillonenses. Las playas del municipio han recibido una enorme cantidad de madera y basura a causa del temporal que ha azotado la costa cantábrica en las últimas semanas.
La hipótesis que manejan la concejalía de Obras y Medio Ambiente y la empresa de limpieza es que las fuertes lluvias que trajo el temporal obligaron a abrir las compuertas de los embalses sin proceder a su limpieza previa. Toda la madera acumulada en los pantanos se fueron río abajo, hasta llegar al mar. Las corrientes imperantes, que barren la costa cantábrica de oeste a este, habrían hecho el resto. «El responsable de que apareciese toda esta madera debería ser también el responsable de retirarla», se quejó un cargo de la empresa de limpieza.
Ante la llegada de tal cantidad de madera el Ayuntamiento de Castrillón puso en marcha un plan de choque de cara a acondicionar lo más rápido posible los arenales del municipio. «Tuvimos a cuatro personas trabajando en la limpieza además de una pala de apoyo cedida por el Ayuntamiento», comentó un portavoz de la empresa concesionaria.
El gran tamaño de los troncos que aparecieron en las playas de Castrillón imposibilitó el uso de las máquinas limpiaplayas de las que dispone Daorje. «Al principio no podíamos usarlas porque la cribadora no recogía trozos tan grandes de madera», explicó un portavoz de la empresa.
Este hecho dificultó aún más los trabajos, obligando a utilizar maquinaria pesada, aunque sólo en Salinas. «En Bayas no podemos usar la pala porque no hay forma de llevarla hasta la playa», por lo que los trabajos tuvieron que realizarse a mano.
Pendientes del mar
Cuando, tras una semana de trabajo, las playas comenzaron a recuperar su aspecto habitual, un segundo azote del temporal volvió a llenarlas de madera. «Cuando parecía que ya estaba todo limpio volvía a parecer madera», comentó Manuel Ángel Bartolomé.
Todo el material retirado de los arenales castrillonenses se derivó a las instalaciones de Cogersa. Todo, excepto buena parte de la que sacó del playón de Bayas. «Allí la gente nos ayudó un poco, porque la teníamos almacenada en la zona del aparcamiento y la gente venía y se la llevaba a sus casas», explicó un responsable de la empresa de limpieza.
Daorje aún no tiene calculado el coste que le ha supuesto asumir el desarrollo de este plan de choque, que deben sufragar de su bolsillo, según recoge el contrato que tienen firmado con el Ayuntamiento. «Nosotros nos encargamos del mantenimiento de las playas, aunque en este tipo de casos habría que depurar responsabilidades», comentó un responsable de la empresa.
En total, la empresa ha invertido cerca de dos semanas con maquinaria específica dedicada a estas labores además de una cuadrilla especial de trabajadores dedicados por entero a la limpieza de los arenales.