El tema del reparto de subvenciones es y será siempre polémico: nunca llueva a gusto de todos, y es comprensible que los distintos colectivos piensen que sus actividades son las más importantes y, por lo tanto, los más dinero merecen
Y frente a ello, la realidad: los dineros a repartir siempre son escasos y los peticionarios muchos. Aun teniendo en cuenta todo esto, sorprenden, por su virulencia, las críticas con que alguno de los presuntos damnificados del reparto de subvenciones efectuado el pasado año 2006, plantean y, más aun, sorprende que lo hagan a estas alturas, cuando ya estamos en pleno periodo de tramitación de las subvenciones de este ejercicio.
La tragicómica y tardía petición de «dimisión» del concejal de cultura por parte de las cinco asociaciones que quedan, (La Xunta se ha descolgado), resulta muy sospechosa a dos meses de las elecciones municipales. A mi juicio lo que subyace es una intención puramente política: la de perjudicar las expectativas electorales de IU, a ver si se consigue que vuelva otra vez sus 'tiempos dorados'.
La primera evidencia es que la crítica no se realiza en base a la bondad o maldad de los criterios empleados para el reparto, si no en algo mucho menos noble, más material «si el político de turno me da mucho, es muy bueno; si no , no». La segunda obviedad es que, en todos los casos, defienden sus intereses económicos, no sólo atacando de forma barriobajera al responsable político, sino incluso desacreditando a otras entidades culturales avilesinas. Pura mezquindad, por lo tanto.
Afirmo, por el contrario, con los datos en la mano, que cuatro de los cinco colectivos que denuncian supuesta discriminación y supuestos favoritismos, son entidades que mantienen una relación muy intensa y provechosa con el Gobierno Municipal. Tal y como voy a tratar de detallar.
La asociación Xareu d'Ochobre tiene cedidas por cultura unas instalaciones municipales en Bustiello y es invitada por el Ayuntamiento para actuar en eventos tan importantes como (por ejemplo), la inauguraciones del barrio de La Luz o del Parking de Las Meanas. Por otra parte, esta asociación mal se puede considerar perjudicada por un reparto de subvenciones, las de 2006, que ni siquiera solicitó.
La Asociación Maura Xeva, todos los años recibe apoyo de Cultura. En 2006 recibió para su festival folklórico 3.800 euros, 1.500 de subvención y 2.300 en apoyo de infraestructuras (megafonía, escenario), su actividad fue además, con diferencia, de cuantas se celebran en los barrios, la que mayor subvención recibió por parte de Cultura. Además, como es de dominio público, esta asociación mantiene también una estrecha relación con otras concejalías.
La asociación Cultural Avilés Joven también recibió el pasado año 1.500 euros, 1.000 de subvención y 500 para trofeos. Además de esto, percibió de sus padrinos de la Consejería de Cultura una subvención que más que duplica los 6.000 euros que recibió, de la misma Consejería, la concejalía de Cultura para todo su programa anual de actividades. Si tenemos en cuenta que al Festival asistieron solamente 162 personas el primer día y 241 personas el segundo, queda todo dicho.
La Asociación de Vecinos de Versalles, sabe o debería de saber que sus críticas esta fuera de lugar, ya que su interlocutor municipal en materia de subvenciones no es la concejalía de Cultura. Versalles en materia cultural es, además, un barrio privilegiado, esta concejalía acaba de realizar una inversión en equipamiento material y escénico en el Auditorio de Los Canapés de 150.000 euros, inversión pendiente desde 1995.
Además de esto, dicho Auditorio desde febrero goza de una amplia programación cultural por la que han pasado ya cerca de 3.000 personas.
Cuando la concejalía de Cultura ha realizado el esfuerzo económico y de programación más importante en décadas en Versalles, resulta paradójico que irrumpa la asociación de Vecinos hablando de discriminación y pidiendo la dimisión del concejal, algo que resulta, además de sectario, injusto. Dice un refrán asturiano que «'Caún cuenta la feria pa según-y fue nélla'». Y nos encontramos ante un caso paradigmático. Desde luego que esta Concejalía no cumplió para con las expectativas que estas Asociaciones tenían puesto en mi humilde persona y en mi humilde gestión De lo cual nos alegramos, ya saben a quien tienen que seguir votando...
No ha sido, ni es, ni será la intención de este concejal el gozar de simpatías compradas a golpe de subvención y menos de unas simpatías que se apoyan en los más viscerales, flatulentos y amenazantes exabruptos. No.
Capítulo aparte merece la Asociación Delta siglo XXI, la cual efectivamente fue la única, de las cinco denunciantes, que no recibió subvención en el año 2006, por el marcado carácter político, en defensa de la tercera república, de su solicitud, reivindicación que aunque comparto no me pareció apropiada para ser subvencionada con dinero público; no obstante, tras ganar en los tribunales su recurso, dicha subvención se encuentra actualmente en tramitación.
Todas las decisiones tomadas con respecto a las subvenciones se basan en motivos objetivos: impacto social de la actividad, consolidación de la misma, costes, evitación, en la medida de nuestras posibilidades, de competitividades internas o de redundancias innecesarias en determinadas líneas de actividad.
Como sea que las últimas subvenciones se concedieron hace un año y que esta tendenciosa y pintoresca propuesta de «dimisión» se produce a dos meses de las elecciones, me ratifico en su carácter meridianamente político de las mismas, me reafirmo en la gestión desarrollada al respecto y manifiesto una vez más mi respeto y admiración al movimiento asociativo avilesino en su conjunto (de todos los posibles colores, por supuesto), bandas de gaitas e Intercélticu incluidos.
Este humilde representante ciudadano sólo trata de hacer lo mejor que sabe y puede, con todos los aciertos y errores que la gestión política conlleva, su trabajo.