No la ha habían preparado. Las fuertes lluvias de los últimos días y el hecho de que la mañana de ayer amenazar con más agua, hizo que los responsables de las parroquias de San Julián, de Somió, y San Nicolás de Bari, de El Coto, decidieran no preparar el paso de la borriquilla para sacarlo en procesión. Por eso, en ambos casos, la bendición de los ramos se hizo sin la presencia de tan emblemática imagen.
En Somió sí hubo, no obstante, procesión. Discurrió entre la plaza de Villamanín y el templo parroquial. La bendición de los ramos fue ante el convento de las Agustinas y, a continuación, la comitiva discurrió por las avenidas del Profesor Pérez Pimentel y de Dionisio Cifuentes. El acto también contó con la intervención del coro parroquial, así como con la ayuda de varios efectivos de Protección Civil y de la Policía Local, que fueron los encargados de controlar el tráfico de vehículos.
La presidenta de la Asociación de Vecinos San Julián, Soledad Lafuente, se mostró satisfecha por el hecho de que «hubo mucha gente, a pesar de que amenazaba con llover. Además, hubo muchísimos críos».
En El Coto, no se llegó a celebrar, siquiera, la tradicional procesión entre el templo parroquial y la plaza de la República. El párroco, Fernando Fueyo, indicó que «el tiempo sólo nos dejó hacer la bendición de los ramos en el parque que hay frente a la iglesia. Después, ya dentro del templo, hicimos la misa, con la lectura de la pasión». Eso sí, Fueyo contó con una iglesia completamente abarrotada de fieles.
En El Coto, igualmente, los niños fueron los protagonistas de la jornada, que acudieron con sus ramos para que Fernando Fueyo los bendijera.