La canciller alemana, Angela Merkel, ve nuevas posibilidades de paz en Oriente Próximo debido a la creciente buena disposición del mundo árabe, según dijo durante una visita que realizó ayer a Israel y los territorios palestinos como presidenta del Consejo de la UE.
Merkel, quien se entrevistó ayer por la tarde en Ramala con el presidente palestino, Mahmud Abbas, antes de reunirse con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, en Jerusalén, elogió la última iniciativa de paz de la Liga Árabe, si bien indicó que debía entenderse como base de negociación.
Abbas aprovechó, por su parte, la comparecencia ante los medios con Merkel para apelar a Israel a responder a la iniciativa y así abrir la posibilidad de entablar un diálogo «serio y directo que permita acabar con el conflicto árabe-israelí».
La Liga Árabe ha ofrecido a Israel normalizar relaciones a cambio de que se retire de los territorios que ocupó hace 40 años en la Guerra de los Seis Días, y el Ejecutivo hebreo, aunque ha hecho valoraciones positivas de esta propuesta, lanzada a iniciativa saudí, no ha presentado una contestación oficial y elaborada.
Además hay diferencias en torno a la cuestión del derecho al retorno para los palestinos que abandonaron Israel tras la creación del Estado judío y para sus descendientes.
Merkel, sin mencionar estas diferencias, indicó ayer que «está claro cuando uno negocia que la posición inicial, a menudo, no es igual que la posición final, que hay que encontrar un compromiso». Pero señaló que en este momento hay buena voluntad por ambas partes y, sobre todo, que los estados árabes están mostrando mucho «sentido de la responsabilidad».