Lunes, 2 de abril de 2007
Registro Hemeroteca

en

OPINIÓN

OPINIÓN EDITORIAL
Irán, Gran Bretaña y la UE
LA declaración europea de solidaridad con el Reino Unido a causa del episodio de los cinco militares británicos capturados por Irán está tan justificada como correcto ha sido hasta el momento el tono con el que Londres está gestionando el incidente. De modo muy inteligente, el Gobierno de Blair ha atendido desde el principio tan delicado asunto con una mezcla de firmeza oficial y paciencia diplomática, privilegiando claramente las gestiones discretas y el perfil bajo. Al contrario que la República Islámica de Irán, el Reino Unido ha evitado cuidadosamente subir el tono de la polémica, trasladando el asunto a la opinión pública en clave nacionalista, y por ello es aún más acertada la decisión del jefe de la diplomacia comunitaria, Javier Solana, de transmitir al Ejecutivo británico el firme apoyo de los Veintisiete.

Era impensable que la Unión Europea no hubiese «deplorado profundamente» lo sucedido y no exigiese la rápida libertad de los retenidos, siempre sin exceder los comportamientos al uso en estos casos y favoreciendo el escenario para un desenlace rápido y neutro en términos políticos; pautas de mesura que incluso Washington está siguiendo en esta ocasión. Por ello, el régimen de Teherán no debería despreciar esta moderación formal y concluir de una vez con este incidente. Sus exigencias de petición de excusas, obviando interesadamente que los militares británicos se encontraban en misión de patrulla rutinaria en aguas iraquíes de acuerdo con la resolución 1723 de la ONU, no hace sino enconar un desencuentro que puede derivar en graves consecuencias.

El Gobierno iraní está obligado a desmontar esta crisis artificialmente creada al servicio de otros contextos de su pugna con Occidente.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


Canales RSS