El secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa, calificó ayer de «la mayor exhibición de chulería, poderío e impunidad» el acto político realizado por Batasuna el pasado sábado en el Bilbao Exhibition Center (BEC) de Baracaldo. Para Astarloa, esta convocatoria, que reunió a 19.000 personas, supone un «máximo pulso de ETA al Estado», al que el Gobierno ha dejado sin repuesta.
Además de insistir en la debilidad de Zapatero, Astarloa afirmó que el acto contravino la orden del juez Baltasar Garzón, ya que Batasuna «presentó a sus candidatos a las elecciones y presentó el programa político de siempre». Así pues, añadió, el magistrado «deberá ahora tomar las medidas» para corregir esta situación.
Ignacio Astarloa, que intervino en el acto de Nuevas Generaciones del PP 'Jóvenes por la libertad', opina que el Gobierno «sigue trabajando para salvaguardar el proceso» de paz, y que la prueba es que Batasuna «está lanzada a las elecciones». Si este hecho se produce, concluyó, «la Ley de Partidos estará muerta, y eso será responsabilidad de Zapatero».
Por su parte, el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Enrique López, afirmó que el acto convocado por la izquierda abertzale en el BEC supone una «desobediencia» a la autoridad judicial respecto de la sentencia del Tribunal Supremo que requirió a los líderes de Batasuna que se abstuvieran de participar en convocatorias en las que se entendiera que la ilegalizada formación seguía existiendo.
Por esta razón, el portavoz del CGPJ requirió a la Fiscalía a que estudie «muy a fondo» el mitin de anteayer, en el que los líderes de Batasuna «actuaron ante la opinión pública como si la citada formación fuera un partido legal», e instó a los jueces competentes a que adopten las medidas oportunas al respecto.
En este sentido, López expuso que cada vez que los dirigentes de Batasuna aparecen ante la opinión pública, «aunque no lo digan expresamente», como representantes de un partido ilegalizado, están «contraviniendo» los dictados de una sentencia que les impedía participar en cualquier acto en nombre del citado partido. Y eso, concluyó, supone convertir ese fallo «en papel mojado» y «renunciar a los principios básicos de la democracia».
Fiasco
Por otro lado, el portavoz del Euskadi Buru Batzar del PNV, Íñigo Urkullu, considera que la izquierda abertzale ha perdido una oportunidad después de un acto que calificó de «fiasco». El PNV, que fue muy criticado en Baracaldo, sigue queriendo, aseguró Urkullu, que «la izquierda radical pueda ser parte de la solución», pero teme que «tras las elecciones de mayo» podría convertirse en «parte del problema».
El PSE insistió, a través de su secretario general de Álava, Txarli Prieto, en que Batasuna le pida a ETA su disolución y que «abrace la democracia» sin «disfraces».