Efectivos de los servicios de Información de la Guardia Civil detuvieron ayer por la mañana a otros dos supuestos miembros del 'comando Donosti' de ETA, desarticulado esta semana. Se trata de Sergio García Lazcano, arrestado en una calle de localidad guipuzcoana de Rentería mientras montaba un escenario para un acto, y Unai Lamariano, capturado en San Sebastián. El Ministerio del Interior informó que ambos son miembros 'legales' (no fichados) del 'talde' que lideraba el detenido José Ángel Lerín Sánchez y al que pertenecían los otros seis arrestados el pasado miércoles en Guipúzcoa, Álava y Navarra.
Tras estas dos últimas detenciones, la Guardia Civil mantiene «totalmente abierta» la operación contra este complejo terrorista. Ayer, efectivos del instituto armado, que preparaban nuevos registros en domicilios y locales de País Vasco y Navarra, estudiaban la documentación incautada en los últimos allanamientos en cuatro viviendas de Guipúzcoa y Pamplona la tarde del sábado. Mandos de la lucha antiterrorista explicaron que en estas casas se halló «información relevante sobre ETA» en soporte papel e informático.
Precisamente uno de los domicilios registrados en las últimas horas, situado en la calle Matía, del barrio de El Antiguo de San Sebastián, pertenece a una mujer que supuestamente es uno de los dos miembros del 'comando Donosti' que han logrado escapar en las últimas horas al cerco policial. El otro buscado es el 'liberado' Ignacio Lerín Sánchez, hermano del jefe del comando y que, al parecer, consiguió huir de su domicilio de Berriozar (Navarra) poco antes de la llegada de los funcionarios. Ignacio Lerín compartía con su hermano la dirección del 'talde'.
La pareja huida -sostienen los investigadores- componía un 'subtalde' del 'comando Donosti' que ya había actuado en anteriores ocasiones. La mujer en busca y captura había acompañado a José Ángel Lerín en varios atentados en 2005, como la colocación de una bomba en febrero en una residencia del BBVA en Villajoyosa (Alicante) y otros ataques menores en la zona.
Residencias de Defensa
Conforme avanzan las investigaciones, los expertos de la Guardia Civil creen confirmado que la estructura terrorista desmantelada no era un simple 'comando Donosti' más, sino que constituía el «mayor complejo activo de ETA», con más de una quincena de activistas en sus filas.
La documentación incautada en los registros realizados en las últimas horas ha desvelado que este complejo terrorista estaba preparado para atentar en el País Vasco, Navarra y Aragón. Pero, además, la cúpula de ETA había encomendado a esta célula todo tipo de ataques en campañas de verano.
Según los documentos incautados, entre los que hay numerosos 'zutabes' (boletines internos de ETA), el comando reactivado en mayo de 2006 por José Ángel Lerín había puesto en su punto de mira las residencias oficiales de verano de la Guardia Civil y del Ejército en diversos puntos de la costa levantina. Los colaboradores del 'comando Donosti' habían recopilado boletines oficiales y revistas internas del cuerpo con las ofertas de pisos de vacaciones para los funcionarios.
Pero antes de la llegada del periodo estival, el macro-comando ya tenía preparados objetivos contra los que atentar: una empresa de Zaragoza, un policía de San Sebastián, una comisaría de la Ertzaintza de la capital guipuzcoana, un conocido colaborador de la Guardia Civil y políticos socialistas y del Partido Popular en el País Vasco, de los que habían acumulado recortes de prensa. Además, tenían en su poder anotaciones de matrículas de varios vehículos.
Preparado para golpear
Según los mandos de la investigación, Lerín había vuelto a España con las órdenes del jefe de los comandos de ETA, Garikoitz Aspizu, 'Txeroki', de estar preparado para «golpear en cualquier momento».
Aunque Lerín se había hecho cargo oficialmente del comando hace once meses, ETA no le entregó los 200 kilos de material explosivo descubiertos hasta el pasado diciembre. Luego hubo una segunda entrega en enero. Con ese segundo envío, Lerín también recibió órdenes más concretas: captar a nuevos colaboradores y elaborar informaciones sobre objetivos para reactivar el «macro comando itinerante» con el que este 'liberado' golpeó en casi 30 ocasiones en los últimos tres años.
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno comenzará hoy a tomar declaración a los primeros siete detenidos en el operativo contra el 'comando Donosti'. Además de Lerín, serán puestos a disposición judicial los 'legales' Juan Carlos Herrador, Endika Zinkunegi, Íñigo Orue, Arkatiz Agote, Itziar Agirre y Lorea Irigoyen.