El portavoz de IU y primer teniente de alcalde, José Fernando Díaz Rañón, considera que los gobiernos local y autonómico deben presionar a Arcelor-Mittal para que cumplan con el plan de inversiones aprobado en su día para las instalaciones de Avilés y Gijón. «No vale arropar al señor Mittal en sus visitas para luego agradecer su 'no inversión'», afirmó ayer el edil ante el anuncio realizado por la multinacional siderúrgica de que no abrirá el horno eléctrico de Veriña, ni el tercer convertidor de la acería, ni la tercera línea de galvanizado de Avilés, entre otras instalaciones, por cuestiones relacionadas «con el comportamiento del mercado».
Para Díaz Rañón, esa excusa de la empresa no es admisible, toda vez que «estas mismas multinacionales son las que controlan los vaivenes del mercado». De hecho, para el portavoz de IU, el anuncio de Arcelor-Mittal responde más a una estrategia que «busca la rentabilidad, no con mejoras en la producción», sino con «los beneficios que se producen de la compra-venta de acciones de la compañía».
El portavoz de IU considera, no obstante, que «lo más grave» no es ya el aplazamiento de inversiones, sino «que no se garantiza el futuro del acero en Asturias», algo que pondría en entredicho «la política industrial y de creación de empleo» en el sector, que sería, por ahora «vital para Asturias».
Díaz Rañón anunció así que, en el seno del Gobierno local, se instará a que Arcelor-Mittal acometa, al menos, algunas de las inversiones comprometidas. En concreto, aludió a las mejoras requeridas en las instalaciones de baterías de cok para aminorar su impacto ambiental, y que aún no han sido desarrolladas por la empresa.
El concejal considera además criticable la actitud mostrada «por ciertas personas del PSOE» ante el anuncio de Arcelor-Mittal sobre su renuncia a realizar a corto plazo las inversiones comprometidas en su día en el Plan Arco de la siderúrgica. «En el PSOE los hay que dicen que la tercera línea de galvanizado de Avilés no es tan importante, cuando en realidad es importantísima», aseveró Díaz Rañón, para quien la falta de inversiones supone la progresiva pérdida de competitividad de las instalaciones asturianas.
Fracaso popular
Por otro lado, Díaz Rañón dio a conocer ayer el auto de la Audiencia Provincial que, por tercera y definitiva vez, rechaza la denuncia presentada por el PP contra él por presunto trato de favor en la concesión de una licencia urbanística. «Queda claro que esa denuncia no tenía ningún fundamento», comentó.