Cuatro años han tardado algunos vecinos de Langreo en hacer caso a las advertencias lanzadas por el Ayuntamiento para poner al día aquellos vados que se encontraban en situación morosa. La situación se deja notar estos días en las dependencias de la Policía Municipal, adonde se han acercado muchos ciudadanos para regularizar (en la gran mayoría de los casos pagar) sus placas de vados.
Tras varios años de cartas informativas y requerimientos para que los propietarios actualizasen las placas de sus locales, el Ayuntamiento optó por pasar a la acción instalando bolardos de hierro en la entrada de aquellos garajes o locales cuyo vado no estuviese al día, inutilizando por tanto su uso.
Las primeras actuaciones se llevaron a cabo en los distritos de Sama, Lada y La Felguera provocando la incertidumbre de los ciudadanos que, sin embargo han optado por abonar y solicitar una nueva placa de vado, recuperando así la utilidad de los locales.
Los vecinos no han recibido de buen grado la decisión del Ayuntamiento, aunque bien es cierto de que han tenido un plazo de hasta cuatro años para ponerse al día.