El empate del Real Avilés juvenil ante el Laredo ha complicado aún más sus posibilidades de ascenso a la División de Honor. Una plantilla reducida, tan sólo diecisiete jugadores, la plaga de lesiones que ha acompañado al equipo toda la temporada y la dinámica negativa en la que se encuentra inmersa la escuadra de Amador Alonso, complican el objetivo marcado.
Veriña y Estudiantes son los conjuntos con los que los blanquiazules pelean por alcanzar la posición de ascenso que corresponde a los equipos asturianos dentro de este grupo asturcántabro.
La buena noticia ha sido la derrota del Estudiantes por 1-5 ante el Racing B, que deja a los avilesinos a tres puntos de los gijoneses. Pero en el lado negativo está el triunfo del Veriña ante el Bansander (1-0), que le permite ampliar la ventaja respecto al Avilés. El Veriña tiene ahora 53 puntos, siete más que los avilesinos, cuando restan cinco jornadas para que finalice el campeonato.
El juvenil blanquiazul ya no puede fallar más si quiere intentar llegar con opciones a la última jornada en la que reciben al Veriña en casa.