Más que nunca el Avilés necesitaba que su pareja de delanteros al fin pusiera sobre la mesa lo que dejaron el domingo en el partido ante el Ceares. Héctor rompió sus seis jornadas en blanco con un gol de penalti que abría la cuenta, además de asistir a Roberto en el que cerraba la cuenta. Entre medias, el ex cearista mostró la calidad que atesora en sus pies y de paso firmaba su primer tanto en casa de la temporada.
Todo ello para una victoria que sirve de alimento ante lo que llega, el partido del jueves en Mareo ante el Sporting B. «No podíamos fallar y lo conseguimos, eso es lo importante por encima de quien marque los goles», apuntan. Pero tampoco dejan de reconocer que «para los delanteros, que vivimos un poco del gol, es bueno coger la racha y eso ayudará al equipo en este tramo del campeonato».
Héctor y Roberto partían en el proyecto de esta temporada como la pareja de delanteros titulares, pero con el del domingo son ocho los partidos que han jugado juntos desde el principio. Y fue la primera vez que la dupla mezclaba sus condiciones para ser lo que quiere su entrenador: letales.
«La verdad es que hemos jugado pocos partidos juntos», apunta Héctor, que tampoco los tiene contados: «Roberto ha estado lesionado varias jornadas durante la primera vuelta, y en lo que va de segunda yo me perdí partidos por la sanción». Esos factores se han unido al buen rendimiento de un canterano, Radamés, que sin ser un goleador ha aportado mucho trabajo y asistencias: «Todos queremos jugar, pero lo importante es el equipo».
Roberto Murias utiliza iguales argumentos, sin dejar de lamentar las circunstancias que le han impedido rendir con más regularidad: «Ya me he perdido muchos partidos y me costó encontrar el ritmo, pero ahora creo que estoy al cien por ciento y espero que la racha se prolongue».
Cuando el campeonato camina por el tramo definitivo, el Avilés será competitivo si sus jugadores de ataque se muestran acertados. Héctor estaba en su mejor racha de goles cuando las sanciones cortaron su ritmo. «Sería bueno coger la onda en estos momentos, cuando el equipo se la está jugando».
La racha buena
El delantero avilesino acumulaba seis jornadas sin 'mojar' y el domingo lo hizo con un penalti de los que queman: «Era muy importante porque nos poníamos por delante en el marcador. Rubén y yo somos los lanzadores habituales, al no estar él en el campo me tocó a mi». Pese a la trascendencia, asegura que «no estuve nervioso, iba seguro de que marcaría».
A Roberto le sucedía lo mismo, pero por una lesión, en la primera vuelta. Se lesionó justo cuando había abierto su brecha goleadora, que parece haber recuperado, junto al 'duende' que lleva en sus botas: «Ojalá pueda mantener el acierto, el gol es casi siempre cuestión de rachas y parece que estoy en la buena».
El domingo demostró que si le acompaña la inspiración es capaz de hacer goles como el primero de los dos que anotó ante el Ceares: «Si la llego a fallar me matan porque había compañeros esperando el pase». Explica que «tras dejar al defensa encaré al portero y pese a estar escorado tenía confianza. Me salió bien, la verdad». Héctor va más lejos: «Fue un golazo, estaba al lado y lo pude ver bien. Ahí demostró toda la calidad que tiene, que es mucha».
Son dos delanteros de características muy diferentes y Héctor piensa que «nos complementamos muy bien y los dos podemos beneficiarnos», algo que corrobora su compañero: «Es un ariete de gran fuerza, aprieta mucho a los defensas y tiene gol, tanto de cabeza como rematando con los pies». Héctor devuelve los elogios: «Por su calidad es un peligro y marca goles que otros no pueden. Además tiene facilidad en las faltas directas», aunque el gallego de Fonsagrada no se ha estrenado aún esta campaña
Tampoco se olvidan de citar la presencia de los otros delanteros del equipo, en especial la de Radamés, que ha sido de gran ayuda, mientras Sorribas, en vías de recuperación y ya participando, ha sido de los cuatro el que peor suerte ha tenido por las lesiones.
Final en Mareo
Superado el escollo del Ceares, los avilesinos se plantean ahora el decisivo choque ante el Sporting B en Mareo, adelantado al Jueves Santo a las cinco de la tarde. Héctor piensa que «es como una final, podemos adelantarlos en la clasificación su ganamos y tener el coeficiente particular a favor».
El Avilés nunca ha podido ganar en el feudo del filial del Sporting y a Roberto, además, le trae muy malos recuerdos: «Yo tampoco he ganado allí y es el momento ideal para dar un cambio a esa racha y llevarnos la victoria», advierte un motivado Roberto, que puede ser en este final de campaña el jugador desequilibrante que necesita el equipo.