A cuatro jornadas de la salvación. El Farho Gijón Baloncesto afronta la recta final de la temporada pleno de moral. La llegada al banquillo del equipo gijonés de Jorge Elorduy ha sido el revulsivo que necesitaba el conjunto, que, de momento, ha conseguido abandonar el puesto de farolillo rojo de la LEB, el que lleva directamente al descenso de categoría.
«Hemos salido de ahí y ahora hay que mantenerlo», comentaba ayer Elorduy, antes de una de las cuatro finales del Farho, la que mañana les enfrenta al Breogán. Una cita complicada, reconoce el entrenador del cuadro gijonés, antes jugadores de «renombre» que llegan al Palacio de Deportes (21 horas) tremendamente motivados para ganar. «Tienen la exigencia de su entrenador de ganarnos sí o sí para tener vacaciones», recordaba Elorduy.
Lo que está claro es que motivación tampoco va a faltar en el Farho. Se juegan mucho. Y llegan con una inyección de moral tras ganar al Lobos Cantabria, el líder, la pasada jornada. El triunfo sobre el León, segundo de la tabla, también ayuda a pensar en positivo.
«El equipo está mejor, ya sabe cómo ganar y por dónde pasan las victorias», explica Elorduy, para quien, en cualquier caso, lo más importante de todo es que el Farho ahora «tiene unas señas de identidad claras».
«Estamos recibiendo pocos puntos, tenemos mucho ritmo a media pista y corriendo », enumera el entrenador, que no ahorra elogios para sus jugadores. «Son ellos los que están trabajando y haciendo un esfuerzo encomiable, son ellos los que juegan dejándose la piel», incidió el técnico vasco.
Eso sí, de momento, no podrá contar con el serbio Miroslav Beric, que sigue recuperándose de su lesión. El resto de la plantilla sí estará en condiciones de jugar.
El Farho Gijón necesita ganar para evitar regresar a la última plaza en caso de una victoria del Tarragona, ahora el último, debido a la diferencia de puntos. Ahora, es penúltimo (once triunfos, 19 derrotas), a una sola victoria de los tres equipos que le anteceden en la clasificación: Gandía, Tenerife y Burgos.