La industria asturiana sigue presentando claroscuros, según el último boletín de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei) relativo al mes de febrero. El organismo constata una mejoría del sector dentro del ámbito laboral, pero destaca la caída de la producción, que mantiene la tendencia negativa de meses anteriores. Sadei apunta que el número de afiliados a la Seguridad Social ha crecido en 5.222 altas con respecto a febrero de 2006, lo que representa un incremento interanual del 9,2%.
Ahora bien, la sociedad subraya que esta cifra deberá ser contrastada con posterioridad, ya que puede estar sesgada por la modificación que ha experimentado la normativa de la Seguridad Social en la cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y que, según Sadei, repercute de manera directa en las estadísticas de la afiliación. Lo que sí parece claro es que la producción no termina de recuperarse. El Índice de Producción Industrial de Asturias (IPIA) cayó un 2,7% en un año por el descenso registrado en las industrias metálicas básicas y la energía eléctrica.
El sector de la construcción, en cambio, mantiene su fortaleza, pese a que apunta una «ligera desaceleración desde el último trimestre de 2006» debido a que las malas condiciones meteorológicas del otoño y del invierno han frenado el progreso de las obras públicas. En consecuencia, la venta de cementos también ha descendido en los últimos meses aunque en febrero experimentó un repunte del 10,6% con respecto a hace un año. En este contexto, los últimos datos correspondientes a enero revelan una licitación de obra pública por valor de 37,5 millones, un 11% más en términos interanuales, mientras que los visados de obra nueva en el sector residencia bajaron un 9,9%.
Por su parte, el sector servicios mantiene una tónica de crecimiento sostenido. La cifra de pernoctaciones en establecimientos hoteleros aumentó un 8,2% con respecto a febrero de 2006, mientras que el número de viajeros alojados en ellos subió un 6,1% interanual. Tras este análisis, Sadei concluye que la economía asturiana mantiene «un ritmo de crecimiento sólido y estable» y destaca «la notable mejoría del mercado de trabajo», con un incremento en el número de afiliados a la Seguridad Social del 3,4%. Asimismo, destaca la fortaleza del consumo familiar, que apunta una leve reactivación, y la mejoría de las compras y ventas a otros países, No obstante, el aumento de las importaciones -un 51,3% más- sigue superando a las exportaciones, con un alza del 11,5%-, por lo que el déficit comercial se sitúa en 159 millones, el segundo más elevado de la serie histórica.