La Fiscalía Anticorrupción investiga en las cuentas de la Fundación Intervida un supuesto desvío de 45 millones de euros, procedentes del apadrinamiento de niños en el tercer mundo, hacia empresas ajenas a su fin social que se habrían camuflado, entre los años 1999 y 2001 bajo el epígrafe de «gastos para apadrinamiento». Entre las sociedades afectadas se encuentran inmobiliarias como Asociación Solaris Perú, Edpyme Raiz, El Roure Construcciones, Argentina Inmobiliaria, Genéricos Farma-ahorro o Enriquecidos Lácteos, cuyos directivos serían a su vez directivos de Intervida, de acuerdo a las informaciones que manejan los investigadores.
Una fiscal y dos agentes del Grupo de Delitos Económicos han viajado a Perú para interrogar a directivos y responsables de la sección local de Intervida. Las pesquisas se extienden también a Guatemala. Las comisiones rogatorias solicitadas a ambos países, dos de los diez en los que la Fundación desarrolla proyectos, más los interrogatorios a los que ha sido sometida la junta directiva ubicada en Cataluña son parte de una investigación que dura ya cuatro años. La organización, por su parte, ha negado desde el principio la existencia de irregularidad alguna. Ayer, tras horas de rumores, Intervida emitió un comunicado en el que rechaza el desvío de fondos recaudados entre sus socios para el apadrinamiento. La Fundación subrayó además que ninguno de sus directivos está imputado y aclaró que aunque las empresas citadas existen «se trata de un mecanismo normal para generar beneficios que puedan destinarse luego a proyectos de desarrollo con la infancia, mujeres y grupos indígenas en los países en los que opera».
La Ley de Fundaciones permite a éstas ONG's constituir empresas, siempre que registren su existencia, fines, contabilidad y balances ante la autoridad competente, que en este caso es la Generalitat de Cataluña. Según fuentes de la investigación, la organización no cumplió con este último requisito.
'Cuentas claras'
La Fundación Intervida se define como «aconfesional, apartidista y totalmente independiente», y enarbola el lema 'Cuentas claras'. También se caracteriza por su hábil manejo del marketing, por su afición a ir a su aire y no aceptar bien las críticas.
Dispone de más de 400.000 padrinos en España y el Extranjero que le permitieron cerrar el 2005 con 88 millones de euros y con proyectos de cooperación en una decena de países subdesarrollados. En 2003 prescindió de la auditoría voluntaria de la Fundación Lealtad, de la que no salió bien parada.