La consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo, Ana Rosa Migoya, se comprometió con el alcalde de Candamo, José Antonio García Vega, a estudiar la posibilidad de ampliar el número de visitas a la Cueva de La Peña en San Román de Candamo. Hasta el momento se reducen a veinticinco visitas diarias durante tres meses, del 15 de junio al 15 de setiembre, una cantidad que García Vega considera insuficiente «mucha gente se queda fuera, este año más de seiscientas personas se han quedado sin ver la cueva».
Migoya aseguró que «se estudiará y se intentará realizar esta ampliación, siempre dentro del rigor técnico pertinente» y destacó la importancia de «salvar los intereses arqueológicos de la cueva y los intereses de las pinturas».
Este compromiso fue adquirido en el día de ayer durante la visita que realizó la consejera de Cultura junto con el director general de Promoción Cultural y Política Lingüística, Carlos Madera, a la Cueva para recepcionar las mejoras que se han realizado en los últimos meses en la caverna.
Iluminación y acceso
Las obras han consistido básicamente en la colocación de una barandilla de madera en el exterior para evitar situaciones de riesgo, habida cuenta de la ubicación de la cueva y de su empinado y angosto camino de acceso.
Otra de las actuaciones en La Peña son los siete puntos de luz fría que se han instalado a lo largo del recorrido por el interior de la caverna y que evitará situaciones de peligro debido al estado resbaladizo del piso y permitirá que las visitas se realicen de una forma más segura. «Vemos cumplida una ilusión de que esta cueva esté iluminada, llevábamos mucho tiempo esperando», comentó el alcalde de Candamo.
La consejera de Cultura alabó la importancia de la cueva y manifestó su interés en que «sea preservada y conocida. Queremos que se difunda su valor arqueológico».
Además Ana Rosa Migoya aprovechó la visita para comunicar que la Cueva de La Peña, junto a la de Tito Bustillo en Ribadesella, la de Llonín en Peñamellera Alta y la de Covaciella en el concejo de Cabrales, habían sido presentadas a la Unesco para que se declaren Patrimonio de la Humanidad al tratarse del Arte Rupestre Paleolítico de la Cornisa Cantábrica, algo que, de momento, ha sido admitido a trámite por la Unesco y que podría ser una realidad en un plazo inferior a dos años.
La visita al concejo de Candamo por parte de la consejera de Cultura también sirvió para firmar un convenio con el alcalde para la construcción de un campo de fútbol y una bolera infantil de modalidad batiente en Grullos.