Majestuosas a su paso por el casco antiguo de la población, las procesiones de Semana Santa en Villaciciosa han vuelto a demostrar por qué los visitantes están de acuerdo con los vecinos al calificarlas de «imponentes, espectaculares y emotivas». Las celebraciones religiosas maliayas han refrendado, una vez más, que son las mejores del norte de España. Lo han constatado las miles de personas, llegadas de dentro y fuera de la región, que participan en ellas mezclando la religiosidad, el turismo y la reconocida gastronomía del concejo, cuyas instalaciones hoteleras, tanto en la zona urbana y la rural, están este año al ciento por ciento.
Aunque los actos finalizan esta mañana con la procesión de El Encuentro, el punto culminante tuvo lugar el viernes por la tarde con la celebración del Desenclavo, también conocido como Descendimiento. Con su dramatismo, es un acto muy emotivo tanto para los creyentes como para los que no lo son tanto.
Impresión literaria
Acerca de ese momento, el dramaturgo Alejandro Casona llegó a escribir: «Nunca podré olvidar el pasaje litúgico que más emoción sentí: el Descendimiento, en la tarde de Viernes Santo en Villaviciosa. La imagen de Cristo era desclavada de la Cruz, recogida y llevada al Sepulcro por los nazarenos, como figuras animadas, mezcla insólita de verdad humana y teatro litúrgico de carne popular y bellas tallas. No llegué a sentir tanto patetismo, con tanta fuerza de sugestión ni cuando la vi realizada en vivo en la Semana Santa de Lorca, ni cuando la vi interpretada por los indios de Ixtapalapa en México»
El acto, presidido por el pleno municipal con su alcalde a la cabeza y varias autoridades militares, comenzó con el sermón del sacerdote, Juan Hevia. Al mismo tiempo, varios nazarenos iban desclavando el cuerpo de Jesús para postrarlo en una urna plateada velada por gastadores del regimiento Príncipe -con base en Cabo Noval- con movimientos marciales. Después de ese momento de emoción, se formó la procesión, a la que no faltó como costalero, una vez más, el conocido gaitero maliayo José Angel Hevia.
El desfile, organizado por la Cofradía de Jesús Nazareno, estuvo formado por una docena de pasos de gran valía artística, acompañados por la banda de cornetas, gaitas y tambores del regimientoo, la banda de música local y la policía urbana con uniforme vestida de gala. Las imágenes pasaron por varias calles de la villa, acompañada por más de 5.000 personas, entre las que se encontaban los diputados regionales del PP José Manuel Felgueres, Ramón García Cañal y Ovidio Sánchez. Sólo los sonidos de trompetas y tambores rompieron un silencio sepulcral durante una hora de recorrido.