El pequeño Yeremi José Vargas Suárez, de siete años, desapareció hace un mes de su domicilio de Vecindario, en Gran Canaria, dónde su familia, agotada y casi sin fuerzas que les ayude a mantener la esperanza, pide a los investigadores que trabajan en el caso alguna pista a la que aferrarse, algún dato que les proporcione algo de aliento para continuar con la espera.
Para la familia del pequeño Yeremi, esta Semana Santa es, sin duda, la más dolorosa y triste que han pasado. En el recuerdo quedan los preparativos de las vacaciones el pasado año. Según Milagros Suárez, tía del niño, «esta semana estamos un poco más decaídos porque los niños están de vacaciones y se nota más la ausencia. Todos los años nos vamos de vacaciones al Sur para que ellos se distraigan y claro, este año nos quedamos aquí, esperando al niño». La también portavoz de la familia, recordó que la búsqueda y los rastreos continúan, «aunque son selectivos, tanto los familiares como los voluntarios continuarán rastreando».
Las muestras de apoyo y de cariño llegan desde todos los rincones del archipiélago, a través de las concentraciones que reúnen, en diferentes puntos de la geografía canaria, a cientos de personas que piden la vuelta de Yeremi. Esta situación, de incertidumbre y de espera, ya se alarga demasiado para la madre del niño, Ithaisa Suárez, que respeta el hermetismo con que se lleva la investigación pero que confiesa estar exhausta y «sin saber qué hacer» ante la ausencia de noticias.
Para Milagros Suárez, las concentraciones que se realizaron en la isla de Gran Canaria y Tenerife de forma simultánea, representan una inyección de apoyo y ánimo. Según Milagros, «la gente nos trasmite mucha tranquilidad y nos hace ser más fuertes».
Por eso, la colaboración ciudadana, lejos de mermar, se incrementa notablemente con un buen número de iniciativas destinadas a seguir el rastro del menor y a continuar difundiendo su imagen por toda la geografía isleña. Es más, hasta la puerta del domicilio familiar siguen acercándose ciudadanos, incluso de otras islas, para mostrar su apoyo. Es el abrazo de la solidaridad de todo un archipiélago movilizado por la desaparición del pequeño.
Investigación
En estos momentos alrededor de 50 personas investigan la misteriosa desaparición de Yeremi Vargas, la mayoría forma parte de un equipo especializado perteneciente a la Guardia Civil. La Policía Nacional también colabora estrechamente aportando otro equipo, experto en desapariciones. Estos especialistas se encargan de investigar los casos que ya presentan serias complicaciones en la búsqueda, analizando las pistas y buscando nuevas vías, siempre con el más absoluto hermetismo para no entorpecer las diferentes líneas de la investigación abiertas. Sendos cuerpos trabajan igualmente en el caso de Sara Morales, joven desaparecida el 30 de julio en la zona de Escaleritas, en Las Palmas de Gran Canaria.
Aunque la familia maneja la retención del menor de siete años como hipótesis más sólida, poco a poco va perdiendo fuerza. «Me gustaría que me dijesen algo, lo que sea, pero es que ya no sé qué hacer», añade desesperada Ithaisa, la madre de Yeremi.