El debate suscitado por el documento de trabajo del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) que reduce las enseñanzas universitarias de ingeniería a cuatro años, equipara competencias entre los actuales estudios técnicos y los superiores y elimina las atribuciones de los colegios profesionales ha sido calificado por el consejero de Educación y Ciencia «de gran importancia».
José Luis Iglesias Riopedre, quien recordó que las conversaciones «no están cerradas», defendió la adaptación del sistema universitario español al Espacio Europeo de Educación Superior porque «es un avance que permite acercarnos a las estructuras universitarias europeas». Sin embargo, en plena polémica por la posible desaparición del régimen de asociacionismo profesional, el consejero socialista de Educación reconoció la necesidad de «tener en cuenta en el desarrollo del Espacio Europeo las tradiciones españolas, en las que los colegios profesionales juegan un papel a la hora de plantearse las competencias de las titulaciones».
Precisamente son las competencias profesionales las que distinguen a un ingeniero técnico y a uno superior, porque mientras uno realiza una canalización de riego, el otro diseña puentes. De ahí que las escuelas superiores y los colegios profesionales de Ingenieros de Minas, Agrónomos, Industriales, Aeronáuticos, Navales, Caminos, Canales y Puertos, Montes y Telecomunicaciones firmaran un manifiesto en el que piden la retirada de la propuesta ministerial.
«Esa es la clave de la polémica: si van a tener las mismas competencias los actuales ingenieros técnicos y los superiores», resumió el consejero, quien recordó, no obstante, que «esa es una decisión que debe tomar el Ministerio de Educación».
Por otra parte, Riopedre emplazó para la próxima legislatura la aprobación de la ley autonómica de Universidades, que contemplará «la reordenación de titulaciones, el rejuvenecimiento del profesorado y los contratos-programa. Es la asignatura pendiente de los últimos gobiernos asturianos.