El Barça decidió ayer poner punto y final, como mínimo de forma oficial, a las especulaciones que giraban alrededor de las repetidas ausencias de Ronaldinho de los entrenamientos de la primera plantilla. Según informó el club, el astro brasileño se perderá los próximos partidos contra el Mallorca y el Getafe por culpa de las secuelas de una amigdalitis que le han dejado muy mermado físicamente.
Como viene siendo habitual durante toda la temporada, Ronaldinho se ausentó el pasado martes de la primera sesión azulgrana de la semana. La versión no oficial culpaba a la fiebre de la baja del brasileño. Un día después se repetía la ausencia sin que el club emitiera algún comunicado esclarecedor sobre la situación de su 'crack'.
Simplemente se ponía en conocimiento de los medios informativos de la presencia de Ronaldinho en el famoso gimnasio del Camp Nou. La poca transparencia del club alimentó un sinfín de interrogantes sobre la situación del jugador que el propio club azulgrana ha tenido que zanjar este viernes cuando la ausencia de Ronaldinho volvía a presidir el entrenamiento del primer equipo.
El Barça anunció que el brasileño empezaba a realizar un plan de trabajo específico para recuperar su mejor condición física por culpa de una severa amigdalitis sufrida en los últimos días que le obligaron a tomarse antibióticos y a perderse varios entrenamientos.
Entre el desgaste propio de la enfermedad y la acumulación de partidos, los técnicos y preparadores físicos creyeron oportuno aplicar un plan de trabajo con sesiones de mañana y tarde combinando el trabajo en el gimnasio y el que se realice sobre el Camp Nou para que Ronaldinho se incorpore el jueves. Al margen de las causas que han provocado el mal estado físico del brasileño, Rijkaard ha preferido quedarse sin él ante el Mallorca y el Getafe que ahondar en la herida.