En la mañana del sábado, 14 de abril, en el Ateneo Obrero de La Calzada, el PSOE llevó a cabo su mesa sectorial de educación que, por razones de agenda, no había podido celebrar antes la ministra del ramo, Mercedes Cabrera. La Plataforma para la Defensa de la Enseñanzas Artísticas hizo acto de presencia para oír los argumentos del PSOE e intentar hacer llegar los suyos. El ambiente de campaña estaba en el aire. Las intervenciones de los ponentes fueron, en suma, de un optimismo alejado de la realidad del día a día en las aulas.
Muchos sabemos que el sistema educativo no acaba de funcionar, algo que la ministra pretende negar. En los últimos años, las supuestas buenas intenciones siempre han ido acompañadas de errores programáticos motivados por una malsana tendencia a la demagogia, la desinformación, la falsa estadística y la búsqueda de réditos electorales que hipotecan la calidad del sistema educativo. Pese a sentirnos henchidos de orgullo por ser cabeza de ratón de la educación nacional -uno de los de peores resultados de toda la UE- hemos de estar en permanente revisión y alejados de las formulas mágicas.
Fuimos a la mesa sectorial de educación con la intención de informarnos y de exponer nuestro punto de vista sobre los recortes que el nuevo borrador de ley acusa en las asignaturas de Música y de Educación Plástica y Visual. Ante el riesgo de que el hecho de profundizar y argumentar razonablemente sobre el tema de la discriminación de las enseñanzas artísticas ocupara demasiado tiempo y desluciera la jornada, después de demostrarles que nuestra presencia no buscaba boicotear el acto, sino establecer un dialogo, varias personas propiciaron un encuentro con el consejero de Educación, el señor Riopedre, que tuvo a bien recibirnos, darnos unos datos, oír nuestros argumentos y marcharse tras un rato de conversación, sin apenas despedirse y dejándonos boquiabiertos al afirmar: «Si de mi dependiera ». ¿De quién sino depende ahora?
Sus homólogos y compañeros de partido en Aragón y Cantabria, entre otros, han rectificado compensando las horas perdidas por las enseñanzas artísticas y evitando así un grave error, al que la propia ministra de Cultura llamó 'horror'. Pese al ingente trabajo y los resultados de movilización sin precedentes, de las 5.400 firmas conseguidas en dos semanas y del apoyo de la práctica totalidad del mundo de la cultura, el encuentro extraoficial con el consejero no nos hizo salir muy optimistas. Las malas artes de la política nada tienen que ver con la educación. Señor Riopedre, usted no cree en nuestras materias. No se lo reprochamos. Lo que le reprochamos es que diga por ahí que realmente las valora y que luego sea capaz de sacrificarlas, como también las ha sacrificado en primera instancia la ministra Mercedes Cabrera, que ahora sostiene que la LOE «dignifica como nunca las enseñanzas artísticas». Eso, en la enseñanzas obligatorias, es absolutamente falso y demagógico.
Esta es una situación con la que el PSOE ahonda en el descrédito de la política de este país. Su compañera, la consejera de Educación, Cultura y Deporte de Aragón, Eva Almunia, a la cual le agradecemos su buena disposición a razonar, sacó a colación una bonita frase de Giner de los Ríos: «La escuela es el reflejo de la sociedad». Dado el enorme desembolso que el Gobierno de Asturias está realizando en proyectos culturales, como el de la Ciudad de la Cultura en Universidad Laboral, la nueva reforma del Museo de Bellas, el Centro Niemeyer, etcétera, permítanos que le hagamos de nuevo la misma pregunta, dado que como profesores no podemos admitir una respuesta vacía. ¿Es el currículum artístico asturiano reflejo de nuestra sociedad?