Desde las 12.00 hasta las 14.30, la calle Gascona se convirtió ayer en la más concurrida de Asturias. 5.000 personas, según fuentes de la organización, 'prebaron' la primera sidra de la temporada en el bulevar. Y fue mucha sidra: 20.000 libros de 13 lagares diferentes.
Este año se incorporó uno, La Nozala. Lo hizo tras haber desembarcado en la calle con una nueva sidrería 'Mater Asturias', de la que es propietaria en un 50% y que une las nuevas tecnologías al tradicional escanciado. «Eso hace creer a la gente que la calidad es peor, pero no es así», dijo Luis Estrada, coordinador del evento.
El jurado, oficial le concedió el premio de la octava preba. Los asistentes, un año más, votaron por Trabanco. Todas las ediciones ha resultado ganador. El gerente, Samuel Menéndez Trabanco, agradeció al público el apoyo de una sidra que «puede comportarse mejor si tiene la temperatura idónea», 13 grados. Desde luego, menos de los que ayer hacía.
El buen tiempo también animó a que los ovetenses acudieran a Gascona en uno de los certámenes más populares de la región. Siete minutos se tardaba en recorrer la calle de punta a punta. En los extremos, la gente estaba algo más espaciada. Allí podían adquirir por tres euros el 'kit' de pañuelo y vaso, y coger el cartón con el que luego votar al mejor.
Mientras unos bebían y otros escanciaban, el profesor y miembro de la Academia de la Llingua, David Rivas, pronunció, en asturiano, su pregón. Repasó la historia de la sidra que en Asturias «se bebe un siglo antes de Cristo» y alabó sus virtudes. También las de la llingua, que «en Gascona es oficial».
Pero en la calle hubo ayer una atracción. Se llama Manolín y a cada uno le ofrecía amablemente «un culín». No hacía falta contestar, él directamente lo echaba. Manolín es un robot realizado a mano por José Luis García, un vecino de Colloto, y ayer escanció sidra de su vecino Herminio. Va conectado a un ordenador que da la orden de la voz y envía la bebida. Su inventor le dio vida hace tres años, pero ayer fue la primera vez que lo sacó robotizado a la calle, y fue todo un éxito.