«Hay que hacerle una reverencia a Koldo Gil, hemos intentado hacer la carrera lo mejor posible, pero fue el más fuerte y ahora tenemos que cambiar el segundo puesto por el primero en los próximos días». Eran las palabras del asturiano del Relax-GAM Santi Pérez, que tras superar su sanción por dopaje, volvió a disputar una Subida al Naranco.
Sobre su estado de forma, reconoce que se encontró bien durante la prueba, aunque matizó que «no estoy al cien por cien de fuerzas, estoy por detrás de algunos ciclistas, pero intentaré jugar mis cartas y aprovechar que conozco bien el recorrido para ganar alguna etapa».
Si Santi Pérez estaba contento por su actuación y la del equipo, el rostro de Koldo Gil expresaba mayor satisfacción. Y no era para menos, sobre todo después de entrar primero en la meta. «No iba muy confiado, porque es una subida corta y no sabía si les iba a poder echar mano. Sin embargo, he regulado bien y he podido ganar», afirmó Gil, que aseguró que hasta los últimos trescientos metros no vio clara la victoria, sólo se lo creyó cuando observó que Mancebo se sentaba y no reaccionaba a su marcha. Para la Vuelta a Asturias, el del Saunier Duval señaló al rojo del Relax como la mayor amenaza: «Es el equipo más potente, con Vicioso, Sevilla, Santi Pérez y Mancebo, cuatro corredores a controlar».
Por su parte, Mancebo acarició la victoria en el Naranco y lamentó la oportunidad perdida: «El último kilómetro se me hizo muy largo, la prueba se corrió de forma alocada y gastamos muchas fuerzas antes del Naranco».