Lo había anunciado Samuel Sánchez. El asturiano veía a Koldo Gil como el favorito al triunfo en la 41 Subida al Naranco y no falló en su pronóstico. El ciclista del Saunier Duval se mostró como el más fuerte en la prueba y sacó fuerzas en los últimos metros para dejar atrás a Paco Mancebo, cabeza de carrera hasta los últimos 300 metros para la línea de meta.
Hasta entonces, la carrera tuvo distintos protagonistas, aunque Óscar Sevilla fue centro de atención durante muchos kilómetros. Rodó en solitario, haciendo alarde un buen estado de forma y postulándose como uno de los favoritos al triunfo. Su aventura, que duró unos 90 kilómetros, finalizó tras ser neutralizado por un pelotón inquieto. La fuga de Sevilla, si superaba la Manzaneda, tenía muchos visos de convertirse en una victoria en el Naranco.
Dada la preocupación de los directores, Fuerteventura, Extremadura-Spiuk, Barloworld y Karpin se pusieron a tirar y acabaron con el de Ossa de Montiel, que llegó a tener una renta de tres minutos y medio, evaporada por completo en el inicio del Padrún.
Una vez alcanzado Sevilla, comenzaron las hostilidades. El primero fue Juanjo Oroz (Orbea), aunque no tardó en saltar en su persecución Rubén Lobato, uno de los hombres fuertes del Saunier Duval para el Naranco y la Vuelta a Asturias. Aunque no fue hasta la ascensión a La Manzaneda cuando se empezaron a ver las fuerzas de unos y otros para ganar. Saunier empezó tirando, con Alberto Fernández comandando el pelotón y el grupo empezó a romperse poco a poco.
Uno de los favoritos para el triunfo, David Bernabeu (Fuerteventura) demarró, aunque pronto le siguieron el sudafricano Augustyn (Barloworld), Ángel Vicioso (Relax-GAM) y Koldo Gil (Saunier Duval), que ya daba el primer aviso al resto del pelotón sobre sus intenciones.
Sin tregua entre ataque y ataque, se formó un grupo de siete en el que estaban nombres importantes como Mancebo, Arreitunandia y Bernabeu, éste último muy combativo durante la prueba. Koldo Gil y Ángel Vicioso respondieron por detrás y acabaron conectando, aunque la cabeza de carrera y los perseguidores acaban fusionándose una vez más.
Mancebo otra vez
Paco Mancebo volvió a entrar en escena, y junto a Jesús Ramírez (Extremadura-Spiuk) y Marcos Serrano (Karpin-Galicia), el trío pasó con unos segundos en la cima de La Manzaneda. En tránsito por las calles de Oviedo, un grupo de diez corredores es cabeza de carrera con Mancebo, omnipresente durante todo el recorrido, metido en la fuga, mientras que Koldo Gil busca engancharse desde atrás.
Manuel Ortega (Andalucía-Caja Sur) tomó entonces la iniciativa y atacó poco antes del Naranco, a unos seis kilómetros de meta, aunque su aventura fue breve. Koldo Gil enseñó de nuevo sus garras y llegó a la cabeza de carrera, momento que Mancebo aprovechó para atacar a tres kilómetros y quedarse solo, con serias opciones de llevarse el triunfo.
El duelo entre uno y otro empezaba a vislumbrarse, pero el navarro pareció pagar el esfuerzo realizado en los kilómetros anteriores y pasó por la pancarta de dos kilómetros a unos veinte segundos, que en ese instante parecía margen suficiente para llegar a la cima.
Sin embargo, el ciclismo volvió a regalar uno de esos finales trepidantes que sólo este deporte puede conceder. Cuando todo parecía sentenciado, el navarro Koldo Gil se creció, contactando con Mancebo a 300 metros para el final y dejándole atrás con sorprendente facilidad.
Con el abulense descolgado, el ciclista navarro del Saunier Duval levantó el brazo, dibujando el número uno con un dedo para coronarse como el mejor en la 41 Subida al Naranco y reivindicar su hazaña en un final inesperado. Mancebo, resignado con el segundo puesto, entró diez segundos después, mientras que Pedro Arreitunandia (Barloworld), uno de los destacados en la jornada de ayer, cruzaba la línea de meta en tercera posición a 22 segundos.
Por lo que respecta a los asturianos, Santi Pérez (Relax-GAM) volvió a correr en Asturias y llegó decimosexto, a 1:42 del ganador. Raúl Santamarta (Selección Española) y Mario de Sárraga (Relax-GAM) entraron lejos de los primeros puestos a 7:23, aunque el compañero de equipo de Santi se hizo con el triunfo en las metas volantes. Por último, Andrés Antuña entró a 9:23 de Koldo Gil, un ciclista que demostró su clase en la cima como ya hiciera el año pasado en la Bicicleta Vasca y la Vuelta a Suiza, donde ya consiguió victorias de etapa.