Mañana informaré a los responsables de la agencia de la Caja de Ahorros de Asturias de la calle de Jovellanos de que, a las 6,20 de la tarde de anteayer, fui a sacar dinero y me encontré con un señor con dos cartones de vino en la mano y los pantalones bajados hasta los tobillos, que en ese momento se los estaba subiendo.
¿Usted cree que hay derecho que en este mundo en el que vivimos se puedan consentir cosas así? Y luego, en los periódicos, política y política y más política
Estas cosas que yo denuncio atañen a los mortales que vivimos de nuestro trabajo o, en mi caso, de la jubilación a la que he llegado después de dos oposiciones y de 44 años de vida laboral ininterrumpida. La verdad es que no entiendo nada.