La importancia que la coalición Izquierda Unida-Bloque por Asturies-Los Verdes concede a la protección del medio ambiente también se extiende al apartado impositivo de su programa electoral. Impulsando el concepto de la 'fiscalidad verde', la candidatura que encabeza Jesús Iglesias compromete la puesta en marcha de una Ley de Fiscalidad Ambiental que penalizará a todos aquellos sectores que emitan sustancias contaminantes. La industria, la producción energética o el turismo serían algunos de ellos.
Dado que la 'fiscalidad verde' no ha pasado de ser un concepto ambiguo en el terreno político, a pesar de las intenciones expresadas por distintos partidos de avanzar por ese camino, IU quiere dar un paso más. Su propuesta electoral habla de poner en marcha una nueva normativa que, «con carácter horizontal», grave «por igual a todos los sectores que contaminen». La medida se pondría en práctica según el principio de 'quien contamina, paga'.
Aunque el planteamiento de la coalición es bastante genérico, sí incluye algunos compromisos detallados. Lo que IU llama «hechos imponibles», que no dejan de ser los comportamientos penalizables, serían los vertidos contaminantes y las emisiones radioactivas y de gases que provoquen el 'efecto invernadero'. A partir de ahí, también se apostará por obligar a las empresas responsables a invertir en tecnología y a «implantar los medios necesarios para evitar la contaminación».
El hecho de que la propuesta de desarrollo de esta Ley de Fiscalidad Ambiental no sea especialmente detallada no es casual. Fuentes de Izquierda Unida indican que el objetivo es recoger en el programa electoral el espíritu de la propuesta, para más adelante entrar en detalles sobre su puesta en práctica a la luz, sobre todo, de los resultados de los comicios de mayo.
«Revertir el discurso»
La coalición IU-BA-Los Verdes también especifica en su oferta electoral medidas de carácter fiscal que no están ligadas a apartados donde la cuestión impositiva suele tener mayor peso. Entre ellas destaca, por ejemplo, la aplicación de beneficios fiscales en el medio rural asturiano que favorezcan el uso agrario de las tierras que en estos momentos se encuentran infrautilizadas.
El resto del programa en el área de fiscalidad se guía por los principios que en esta materia viene defendiendo Izquierda Unida. Esto es, «revertir el discurso de la derecha» frente a los impuestos y «recuperar la progresividad» como elemento de redistribución de la riqueza. Por esta vía avanzan compromisos como el aumento de la progresividad del sistema fiscal asturiano, el fomento de la actividad emprendedora a través del apoyo a la contratación al primer trabajador o compensaciones por la tenencia o adopción de hijos de hasta 100 euros al mes.
Todo ello se complementa con la puesta en marcha de nuevas figuras impositivas sobre viviendas desocupadas, solares sin edificar y depósitos de las entidades de crédito y captación de fondos de terceros por las entidades financieras.