Entre los proyectos que maneja el PP asturiano si gana las elecciones autonómicas no está la privatización de la sanidad y la educación. Así lo aseguró ayer su presidente, Ovidio Sánchez, que cargó con dureza contra el PSOE por fomentar ese tipo de mensajes a través de una «estrategia del miedo» que persigue alejar a los potenciales votantes populares de las urnas el 27-M. Sánchez, que precisó que sus propuestas van encaminadas a «mejorar la calidad de esos servicios», exhibió además los resultados de encuestas internas que les otorgan 22 escaños, a uno de la mayoría absoluta. Asimismo, se refirió a la reforma del Estatuto para expresar su apoyo a la misma en cuanto se inicie la próxima legislatura, aunque con matices. Debe ser «casi definitiva» para poner «punto y final» al desarrollo territorial que permite la Constitución.
«El PSOE recurre a las políticas del miedo, que son las políticas del perdedor», concretó el candidato popular, que enmarcó en este contexto los mensajes de «que viene la derecha, que va a privatizarlo todo» que atribuyó a los dirigentes de la Federación Socialista Asturiana. Todo ello es falso, ratificó, al igual que los reproches a su falta de planificación económica y a su insistencia en las rebajas fiscales como única iniciativa financiera. «Es lo mismo que le decían a Aznar en 1996», dijo.
Las intenciones del líder popular en caso de acceder a la Presidencia del Principado son bien distintas. Aunque el propio Sánchez ya anunció en su momento que la puesta en marcha de un nuevo Estatuto no aparecería recogida de forma detallada en su programa electoral, sus intenciones sí parecen bastante claras. Habrá una reforma para cerrar el debate sobre las competencias territoriales «y que esa cuestión no se convierta en una reivindicación permanente de los nacionalistas, que sólo buscan desgastar el proyecto de España».
«Cosa de políticos»
Aunque Ovidio Sánchez confiesa que no hay «gran demanda» en la sociedad para reformar el texto, admite que «hay que hacerla» porque es un proceso abierto en otras comunidades y lo más normal es ir «al mismo tiempo». Hay, eso sí, ciertos límites a los cambios. El apoyo de los populares, avisa su 'número uno', tiene ciertos límites. «Vamos a reformar lo que la sociedad quiera», anunció, agregando que los intereses ciudadanos van hacia la consecución «de unos servicios de gran calidad». El Estatuto, concluyó, «no puede sonar a cosa de políticos».
¿Habrá alguna mención a la llingua en el Estatuto? Sánchez fue poco explícito. Tras recordar que el PP aprobó una ley del asturiano «que está sin usar», indicó que ni siquiera se ha generalizado su empleo en el propio Parlamento regional. «Antes de plantear la cooficialidad habrá que ir hacia la oficialidad», comentó.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue uno de los objetivos de los ataques del candidato popular. Tras recriminarle su «nulo peso político» en la última negociación de los fondos europeos, dejó bien claro que le exigirá «compensaciones» por la pérdida de ingresos comunitarios para las arcas asturianas. En política antiterrorista, le acusó de «dar alas a ETA» y de permitir que la banda pueda presentarse a las próximas elecciones. También en este ámbito, negó que el PP genere crispación en la sociedad pero, a renglón seguido, dejó caer que «seguro que la gente está muy cabreada al ver a De Juana paseando con su novia».
Visita a Ibias
Después de negar que afronte las elecciones como un reto personal al ser cabeza de cartel por tercera vez y de expresar sus dudas sobre si los políticos deben o no limitar su presencia en el poder a dos mandatos, Ovidio Sánchez profundizó en algunas de sus hipotéticas actuaciones si finalmente llega a gobernar. La formación de un gobierno paritario en Asturias «no dependerá de cuotas», resaltó, añadiendo que en el mismo podría haber más mujeres que hombres «en función de la valía y los méritos de las personas». En cuanto al futuro de la televisión autonómica, apuntó que su intención no es cerrarla sino poner al mando a «profesionales de la comunicación». Ante la opción de su privatización, un argumento que ya ha defendido en más de una ocasión de forma pública, reconoció que siempre «se mantendrá un grado de control público» al exigirlo la ley.
Por otro lado, la caravana preelectoral del PP llegó ayer a Ibias. Allí, su candidato anunció la ejecución de un plan de dinamización económica del medio rural asturiano que incluye, entre otras iniciativas, la conversión de las oficinas comarcales de Medio Rural en Agencias de Desarrollo Económico. En materia de infraestructuras, prometió mejorar las comunicaciones del concejo a través de Degaña y el Pozo de las Mujeres Muertas.