La delimitación de 'zonas 30' en Gijón va cumpliendo fases. La primera está en marcha desde el mes de marzo. Entonces, cuatro calles del centro -Ventura Álvarez Sala, Julio Somoza, Santa Elena y San Antonio- estrenaron la señalización que obliga a los conductores a no circular a más de 30 kilómetros por hora. A la lista se han sumado ya otras como Begoña, Melquiades Álvarez, Instituto y La Merced. En total, casi una decena de vías en las que el peatón es la prioridad absoluta.
Ahora comenzará la segunda fase, la de refuerzo de la señalización tanto horizontal como vertical. El objetivo de los responsables del área municipal de Tráfico y Seguridad Ciudadana es que el conductor sea consciente de que el peatón tiene prioridad en esas vías. Y habrá todavía una tercera fase, que comenzará después del verano, para instalar en algunos puntos pasos elevados como los que ya existen en el Polígono. Los responsables del área aseguran que sólo se hará en lugares muy concretos, pues no todos los cruces son susceptibles de esas instalaciones. Será, por lo tanto, en los pasos con mayor afluencia de peatones y, por lo tanto, que podrían ser más conflictivos.
Por otro lado, Tráfico sigue estudiando los lugares en los que se instalarán los dos primeros radares fijos de la ciudad. Será antes de que finalice el primer semestre del año y estarán probablemente en las entradas y salidas al núcleo urbano, aquellos puntos donde se registre una gran afluencia de vehículos. En cualquier caso, su ubicación no será secreta y la concejala del área, Begoña Huergo, aseguró que se informará a todos los conductores. Tras un periodo de comprobación de esos dos radares, antes de que finalice este mismo año el Ayuntamiento pretende instalar otros dos.